La Rioja

La malherida economía sufre con el escándalo

  • El arresto del hombre que impulsó la destitución de Rousseff plantea un «escenario de riesgo» en un país que ya arrastra dos años de recesión

El arresto del expresidente del Parlamento agudiza las dificultades económicas de Brasil, que arrastra dos años de recesión. La agencia de clasificación de riesgo Standard & Poor's ha evaluado que la prisión de Eduardo Cunha plantea un «escenario de riesgo» para el gigante sudamericano, inmerso en una crisis política desde inicio de 2015.

La economía brasileña cayó un 3,8% en 2015, cuando todavía gobernaba Dilma Rousseff, y amenaza con una nueva caída de un 3% este año, según los pronósticos de analistas privados. En agosto, según datos publicados esta semana por el Banco Central, la actividad económica cayó un 0,9% y un 2,7% en relación al mismo mes de 2015. Pero si se miden los primeros ocho meses de este año con el mismo período del año pasado, la caída muestra una aceleración del 5%. También el paro sube. En 2015 era de un 8,7%, mientras que la última medición de este año arroja el dato de un 11,8%.

Si el Gobierno consigue aprobar la enmienda constitucional que amenaza con congelar el gasto público durante los próximos 20 años para encauzar el desequilibrio fiscal, el freno económico podría ser aún mayor y con enormes costes sociales. El ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, cree que la detención de Cunha «no debe afectar» la tramitación de la enmienda en el Congreso, pero será difícil. No sólo por el arresto en sí, sino por las movilizaciones de protesta contra el ajuste que comenzaron con la ocupación de un millar de escuelas en todo el país para reclamar contra la caída que tendrá el presupuesto en educación.

La merma de la actividad económica está afectando a la venta minorista, la industria y los servicios. El Gobierno intenta animar las inversiones con un programa de privatizaciones pero la Administración no consigue afirmar su legitimidad. Temer tiene apenas un 14% de apoyo.