La Rioja

Maduro consigue parar el revocatorio

El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, ayer durante una rueda de prensa en Caracas. :: CRISTIAN HERNÁNDEZ / efe
El gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, ayer durante una rueda de prensa en Caracas. :: CRISTIAN HERNÁNDEZ / efe
  • La autoridad electoral de Venezuela prohibe recoger firmas para pedir el referéndum tras quedar invalidado por fraude el proceso en cinco estados

El proceso de recogida de firmas que lleva a cabo la oposición venezolana para solicitar un referéndum que eche a Nicolás Maduro del poder se ha encontrado con un nuevo obstáculo jurídico, difícil de solventar esta vez. El Consejo Nacional Electoral (CNE) paralizó la segunda fase de la recolección de firmas, que tenía el objetivo de lograr los apoyos de un 20% de los electores venezolanos, tras el fallo del Tribunal Penal de Aragua, Carabobo, Bolívar, Apure y Monagas, que el jueves dejó sin efecto el proceso llevado a cabo en estos Estados (la recogida ascendió al 1% del censo electoral) por considerar que hubo un «fraude electoral».

«Estas decisiones (judiciales) tienen como consecuencia la paralización» de la siguiente etapa, afirmó el CNE, que suspendió la convocatoria para recoger unos cuatro millones de rúbricas los días 26, 27 y 28 de este mes. Para la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ya se trataba de un plazo insuficiente y sin las máquinas captahuellas suficientes, pero había acatado el programa impuesto por el CNE, al que acusa, al igual que a la Justicia, de obedecer ciegamente al chavismo. La oposición anunció que va a preparar una «alternativa de lucha».

Por si fuera poco, Henrique Capriles denunció que un tribunal ha prohibido que él y otros siete dirigentes antichavistas, incluido el secretario ejecutivo de la MUD Jesús 'Chuo' Torrealba, viajen al extranjero. «¡Nos dictan prohibición de salida del país! ¡Pierden una vez más su tiempo!», escribió Capriles en su cuenta de Twitter. El también gobernador del Estado de Miranda y excandidato presidencial advirtió que Nicolás Maduro y su gobierno están llevando al país a «un escenario muy peligroso y de aumento de la crisis». Por su parte Torrealba indicó que «la alternativa de lucha» de la oposición «está siendo consultada y consensuada».

Popularidad a la baja

El actual presidente de la Asamblea Nacional (el parlamento venezolano) de mayoría opositora, Henri Ramos Allup comentó tras la paralización del revocatorio que en Venezuela «simplemente no hay Estado de derecho. Es una dictadura producto de un golpe de Estado continuado». Varias encuestadoras coinciden en que la popularidad del sucesor de Hugo Chávez es la más baja de la historia: siete de cada diez venezolanos lo rechazan, incluidos los chavistas, afectados por la inflación que según el FMI este año suma 475%.

Esas cifras daban esperanza a la MUD de que superarían con facilidad el tope mínimo del 20% de firmas necesario para realizar el referéndum pese a las trabas del ente electoral, que demoró la presentación del calendario que le reclamaba la oposición y estableció plazos muy extensos entre paso y paso del proceso para el revocatorio.

El Ejecutivo ha echado mano de las instituciones afines para estirar el proceso hasta después de enero de 2017 pues si el revocatorio se efectúa antes de esa fecha habría que convocar a nuevas elecciones pero si es con posterioridad, el vicepresidente asumiría el poder hasta abril de 2019, cuando acabaría la presidencia de Maduro.