La Rioja

El Daesh devuelve el golpe en Kirkuk

Regreso de civiles a una aldea del entorno de Mosul recuperada por las fuerzas iraquíes. :: taier al-sudaini / reuters
Regreso de civiles a una aldea del entorno de Mosul recuperada por las fuerzas iraquíes. :: taier al-sudaini / reuters
  • En plena ofensiva hacia Mosul, una operación de yihad urbana se cobra decenas de vidas en la urbe petrolera del Kurdistán iraquí

Mientras las fuerzas iraquíes y kurdas avanzan hacia Mosul y liberan aldea tras aldea en su camino hacia la que ha sido la capital el califato en Irak desde el verano de 2014, el grupo yihadista Estado Islámico (EI) contraatacó de la forma que mejor sabe. Los seguidores del califa golpearon Kirkuk, ciudad situada 170 kilómetros al sudeste de Mosul, con una operación de yihad urbana que recordó al Gobierno de Bagdad y a sus aliados en esta guerra que la victoria militar no significa el final de la amenaza terrorista.

Al menos 39 personas perdieron la vida, entre ellas 18 combatientes del EI, varios de ellos suicidas, en una operación coordinada que arrancó antes del amanecer y afectó al distrito de Dubiz y al centro de la ciudad. En Dubiz, 20 kilómetros al noroeste de Kirkuk, los yihadistas atacaron una planta eléctrica en la que mataron a 16 empleados, al menos cuatro de ellos ellos de nacionalidad iraní. La batalla en el centro urbano tuvo como objetivo edificios gubernamentales y de la Policía.

Las autoridades decretaron el toque de queda, suspendieron las oraciones en las mezquitas y pidieron a los ciudadanos que permanecieran en casa, pero muchos vecinos empuñaron las armas y salieron a ayudar a las fuerzas kurdas, encargadas de la seguridad en Kirkuk. En su incursión en la ciudad los yihadistas tuvieron tiempo de ocupar la mezquita de Al-Mohammadi y desde su megafonía sorprendieron al vecindario con soflamas a favor del califa. Algunos combatientes se atrincheraron en el hotel Cihad, que fue el último lugar en el que ofrecieron resistencia.

La batalla comenzó al amanecer y a media tarde el gobernador de Kirkuk, Najmaldin Karim, declaró que la situación estaba «bajo control» y aseguró que «los milicianos no han sido capaces de tomar ningún edificio gubernamental o ni siquiera entrar en ellos». Pero bien entrada la noche seguían los combates en esta ciudad rica en petróleo que desde 2003 se disputan las autoridades de Bagdad y de Erbil.

Contra núcleos civiles

El gobernador acusó a «células durmientes» del EI de llevar a cabo esta operación, mientras que el jefe de las Fuerzas Especiales iraquíes, teniente general Talib Shaghati, lo atribuyó a un comando llegado desde fuera de la ciudad. En cualquier caso, los yihadistas lograron burlar las medidas de seguridad y demostraron su capacidad para golpear en núcleos civiles. En un comunicado para reivindicar esta acción, la agencia Amaq, órgano de propaganda del EI, afirmó durante la mañana que «las fuerzas del EI atacaban Kirkuk desde todos los ejes y controlaban casi la mitad de la ciudad». Un mensaje dirigido a levantar la moral de unos seguidores que ven cómo el califato pierde terreno día a día y que completaron con vídeos en los que se mostraba a yihadistas haciendo frente a iraquíes y kurdos en los alrededores de Mosul.

Con todas las miradas puestas en la situación de Kirkuk, el Ejército de Irak y los peshmerga kurdos continuaron un día más con su ofensiva y liberaron nuevas aldeas en su camino a la capital del califato, un avance en el que cuentan con la ayuda directa de al menos 100 soldados estadounidenses. El Pentágono confirmó su primera baja en combate en las operaciones del jueves.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU, por su parte, denunció que los yihadistas obligan a residentes de la periferia a trasladarse al centro urbano para ubicarlos «cerca de sus oficinas y de los lugares donde operan para que les sirvan como escudos humanos», dijo la portavoz del organismo internacional, Ravina Shamdasani, quien aseguró que se trata de una información que han podido verificar y que afecta a más de quinientas familias.