La Rioja

La Unesco ratifica que considera musulmana la Explanada de las Mezquitas

París. La Unesco adoptó finalmente la resolución sobre la preservación del patrimonio cultural y religioso en Jerusalén Este cuya aprobación inicial el pasado jueves indignó a Israel al ignorar el vínculo entre el judaísmo y la Explanada de las Mezquitas (monte del Templo para los judíos y mezquita de Al-Aqsa para los musulmanes), y considerarlo únicamente un centro de culto musulmán.

El texto, propuesto por Argelia, Egipto, Líbano, Marruecos, Omán, Catar y Sudán, fue examinado por los 58 miembros del Consejo ejecutivo de la organización para la educación, la ciencia y la cultura de la ONU, en su sede de París. Su adopción, el jueves pasado, en una primera votación en comisión (24 votos a favor, seis en contra, 28 abstenciones) provocó que el Gobierno de Israel anunciara la suspensión de su cooperación con la Unesco.

Aunque la Explanada de las Mezquitas es un lugar de culto musulmán, es también venerada por los judíos como su lugar más sagrado, al ser el punto donde se erigían los dos templos bíblicos de Jerusalén. En virtud de una herencia histórica, Jordania sigue administrando la explanada, pero Israel regula sus accesos. El país controla la zona desde que en la Guerra de los Seis Días de 1967 ocupó la parte este de Jerusalén, y permite el acceso de los musulmanes a las mezquitas para que puedan orar, aunque en ocasiones impone restricciones por razones de seguridad.

Los chinos y la muralla

Los palestinos se felicitaron por este resultado. «La resolución recuerda a Israel que es la potencia ocupante en Jerusalén este y le pide que cese los abusos», declaró a la prensa el embajador adjunto palestino en la Unesco, Munir Anastas. El primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, había denunciado la semana pasada que «decir que Israel no tiene relación con el Monte del Templo y el Kote (muro de las Lamentaciones) es como decir que los chinos no tienen relación con la (gran) Muralla China».

Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Holanda, Lituania y Estonia votaron en contra de la resolución mientras que países europeos como Francia o España se abstuvieron. El voto a favor de México, que quiso cambiar ayer su decisión pero no lo consiguió, provocó la destitución del embajador de este país ante la Unesco «por no haber informado diligentemente del contexto en el que ocurrió el proceso de votación», señaló en un comunicado la Secretaría de Relaciones Exteriores.