La Rioja

Tsipras prepara su estrategia para sacar a Grecia del túnel

  • El primer ministro trata de convencer a la UE y al FMI para que acepten la reestructuración de la gigantesca deuda pública

Reforzado en casa tras la confirmación de su liderazgo el domingo en Syriza con el 92,3% de los votos en el congreso del partido izquierdista, Alexis Tsipras se dispone a afrontar una de las batallas más importantes en su carrera política: convencer a los acreedores para que acepten una reestructuración significativa de la gigantesca deuda pública griega, disparada después de que el país recibiera tres préstamos internacionales para evitar la bancarrota.

Para alcanzar este objetivo, que permitiría a los helenos comenzar a ver el final del túnel tras siete años de continuos recortes en los que la economía se contrajo una cuarta parte, resulta imprescindible superar el examen al que Atenas se somete estos días: desde ayer representantes de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional se reúnen con altos mandatarios helenos para controlar en qué punto se encuentran las reformas exigidas por los acreedores. Entre ellas se encuentran las privatizaciones o la reforma laboral, temas que han provocado un gran desgaste en el Ejecutivo.

Del éxito de estos encuentros dependen dos pagos vitales para Atenas. El primero es de 1.700 millones de euros, y corresponde a la cantidad todavía pendiente de entregar tras la primera evaluación a las cuentas griegas. Se utilizará en su totalidad para devolver deudas anteriores. El Gobierno de Syriza espera que la evaluación concluya antes de finales de noviembre y que lo haga de forma positiva, lo que permitiría a Tsipras desplegar en el Eurogrupo previsto para el 5 de diciembre todas sus armas: pedirá el desembolso de la siguiente fase del rescate, valorada en 6.100 millones de euros, y sobre todo, exigirá a los acreedores una reestructuración de la deuda pública de su país que propicie una mejora en las condiciones de vida de sus compatriotas.