La Rioja

La UE solo amenaza a Rusia pese a la masacre de Alepo

La Unión Europea siempre amenaza. Amaga y amaga, pero lo que es dar, sólo en muy contadas ocasiones y casi por obligación. Es el sino de la política exterior de la UE, que pese a tener un único rostro (Federica Mogherini), tiene demasiadas voces que se deben a intereses casi nunca coincidentes. Ayer, en Luxemburgo, los ministros de Exteriores volvieron a amagar pese a la extrema gravedad de la masacre humanitaria perpetrada en la ciudad siria de Alepo.

Contundencia en el lenguaje, fragilidad en los hechos. El runrún dejaba la puerta abierta a impulsar sanciones contra Rusia. Al final, quedó en eso, en simple runrún. La UE fue a lo fácil, instar a Moscú a que cese en sus bombardeos y anunciar, por otra parte, su voluntad de aprobar más sanciones contra personas y entidades cercanas al régimen sirio de Bashar el-Asad mientras la represión continúe.

El jueves, los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán en Bruselas para celebrar una cumbre en la que se hablará y mucho de Rusia. Veremos qué sucede entonces. No es la primera vez que los cancilleres dejan que sean los 'jefes' quienes se hagan la foto y tomen las grandes decisiones, pero el hecho de que Alemania no esté a favor de seguir por la vía sancionadora contra Putin hace casi imposible que se ahonde por esta vía. Italia, Austria o Luxemburgo tampoco están por la labor, a diferencia de Francia y Reino Unido. España, como casi siempre, espera acontecimientos.

Ayer, de momento, se acordó dar una vuelta de tuerca más en el lenguaje diplomático. En un comunicado muy duro de ocho puntos en el que se confesaron «horrorizados», destacan que «desde el inicio de la ofensiva del régimen y sus aliados, en especial Rusia, la intensidad y escala de los bombardeos es claramente desproporcionada y está enfocada deliberadamente en hospitales, escuelas o personal médico». Esto, unido al «uso de barriles bomba, bombas de racimo y armas químicas constituye una escalada catastrófica del conflicto.