La Rioja

Tailandia se tiñe de negro

  • El país llora la muerte del rey Bhumibol y espera con cierta impaciencia y bajo una férrea censura noticias sobre la sucesión

Shanghái. Periódicos impresos en monocromo, banderas a media asta, todo tipo de eventos cancelados y largas colas de ciudadanos vestidos de negro que esperan durante horas para dejar sus mensajes de dolor en el libro de condolencias del Palacio Real. La muerte el jueves del rey Bhumibol Adulyadej, el único al que ha conocido la mayoría de los 67 millones de habitantes de Tailandia, ha sumido al país del sudeste asiático en un duelo que es tan oficial como sentido. «Es como si nos hubiésemos quedado huérfanos», comentaba compungido ayer Prasert Suraporn, un joven que recorrió cien kilómetros para asistir a la comitiva fúnebre que trasladó el cuerpo del monarca.

Si nada interrumpe el curso establecido, dentro de un mes podrían comenzar los preparativos para la coronación del príncipe heredero, Maha Vajiralongkorn. No obstante, hay quienes aseguran que existen tensiones a este respecto, ya que muchos consideran que no está cualificado para acceder al trono por su carácter excéntrico y mujeriego. De momento, el jefe de la Casa Real, el general Prem Tinsulanonda, se ha convertido en regente como manda la Constitución. Y diferentes fuentes afirman que él es, precisamente, uno de quienes se han opuesto siempre a la coronación de Vajiralongkorn.

En cualquier caso, Bhumibol ya dejó claro en 1972 que su deseo era que el único varón de sus cuatro hijos heredase la corona. Así que, como apuntó ayer el viceprimer ministro Wissanu Krea-ngam, la ley es muy clara al respecto y todo el proceso no es más que un mero trámite. «El presidente pedirá una audiencia con el príncipe para invitarle a reinar. Después se hará público». Así, sólo queda una incógnita por resolver: ¿aceptarán los tailandeses a Rama X con el mismo fervor que a su padre?

Todo apunta a que no. Aunque la mayoría de los ciudadanos prefiere no hacer comentarios al respecto, en parte por respeto pero también por miedo, es evidente que no provoca simpatías.