La Rioja

Obama protege la apertura con Cuba

Fidel Castro y el primer ministro de Argelia, Abdelmalek Sellal, durante el encuentro que mantuvieron en La Habana. :: alex castro / afp
Fidel Castro y el primer ministro de Argelia, Abdelmalek Sellal, durante el encuentro que mantuvieron en La Habana. :: alex castro / afp
  • El presidente amplía las posibilidades de viajar a la isla y facilita la colaboración en ciencia, cooperación al desarrollo y comercio

Las nuevas medidas de consolidación de lazos comerciales de Estados Unidos con Cuba anunciadas ayer invitan a pensar que Barack Obama aprovecha sus últimas semanas en la presidencia para blindar un proceso de normalización con la isla en el que el bloqueo continúa vigente. «Es al mismo tiempo un mensaje a La Habana y un mensaje a la persona que lo sustituirá en la Casa Blanca» en enero, explica el experto de Washington Office on Latin America (WOLA), Geoff Thale.

Los cambios regulatorios introducidos por el Departamento del Tesoro y Comercio, que entrarán en vigor el lunes, amplían las posibilidades de viajes e intercambios y facilitan una mayor colaboración en ámbitos científicos, además de autorizar a empresas estadounidenses a participar en obras de infraestructura con fines humanitarios.

El diario 'Granma' reaccionó casi de inmediato. Para el órgano de prensa del Partido Comunista de Cuba, el propósito del presidente de EE UU es «consolidar los cambios adoptados con Cuba y hacer irreversible la nueva política hacia la isla caribeña». Las nuevas normas permitirán comercializar medicamentos cubanos en territorio estadounidense, una vez lo autorice la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA). Contribuirán además al desarrollo del sector privado, vía ventas online, según explicó el secretario del Tesoro, Jacob J. Lew. EE UU también levanta la prohibición de que buques extranjeros carguen o descarguen en puertos norteamericanos antes de 180 días de haber atracado en las costas cubanas.

Lew informó de que se concederán becas para investigación científica y religiosa y de otro capítulo muy atractivo para el creciente flujo de estadounidenses que visitan la isla dentro de las doce categorías permitidas: la eliminación de las restricciones a la importación de tabaco y alcohol. A los visitantes de EE UU no se les puede llamar formalmente turistas pero lo son. Pese a las limitaciones, en los 6 primeros meses de este año la cifra creció un 83,9%. 94.000 estadounidenses viajaron a Cuba entre enero y junio. En todo 2015 fueron 161.233, un 76% más que el año anterior, según las cifras del ministro cubano de Turismo, Manuel Marrero.

Obama y Raúl Castro anunciaron por sorpresa el 17 de diciembre de 2014 el proceso de normalización de relaciones bilaterales, interrumpidas a comienzos de los 60. El pasado marzo, el primer mandatario afroamericano de EE UU también fue el primer presidente de esa nación en visitar la isla comunista en 88 años y después de cinco décadas de enemistad. Desde entonces se han producido avances considerables, aunque para el Gobierno castrista lo fundamental, la eliminación del bloqueo y la devolución de la base de Guantánamo, siguen siendo capítulos pendientes.

El texto difundido ayer por la Casa Blanca recuerda que después de 50 años de una política ineficaz ambos países trabajaron para restablecer los vínculos diplomáticos y reabrir las embajadas. «La nueva directiva se consolida y desarrolla a partir de los cambios realizados, promueve la transparencia al dejar claras nuestras políticas e intenciones y busca un mayor compromiso entre nuestros países y pueblos», añade el comunicado.

Según Obama, las nuevas regulaciones responden al «progreso que vio con sus propios ojos cuando visitó La Habana». Una apertura que tarda en llegar a la mayoría de los cubanos porque el crecimiento del sector privado -los autónomos o cuentapropistas- es limitado, apenas 500.000 titulares de negocios entre 11,2 millones de habitantes. Sin embargo, se espera que este colectivo conforme el sostén económico del país en un futuro no lejano.