La Rioja

EEUU y Rusia negocian un nuevo alto el fuego en Siria

  • Kerry y Lavrov se citan en Lausana con escasas perspectivas de acuerdo, en medio de la batalla por Alepo

Suiza vuelve a convertirse en el punto elegido para intentar lograr un alto el fuego en Siria. Los máximos responsables de la diplomacia rusa y estadounidense, Serguéi Lavrov y John Kerry, así como también representantes de Turquía, Arabia Saudí y quizá Catar, aliados de la oposición armada al Gobierno del presidente Bashar al-Asad, se dan cita en Lausana en una cumbre que se produce en un momento crítico de la batalla por Alepo, en la que el Ejército sirio gana terreno cada día.

Este nuevo encuentro multilateral servirá para que Washington y Moscú retomen el diálogo roto hace dos semanas por los estadounidenses por los continuos bombardeos rusos sobre Alepo. Esta puede ser la única nota positiva de una cumbre en la que Lavrov aseguró no tener «expectativas especiales» ya que Rusia no ha visto aún ningún paso recíproco por parte de sus interlocutores occidentales. La exigencia rusa consiste en que Estados Unidos sea capaz de separar a los grupos opositores moderados de facciones radicales como el Frente Fatah Al Sham, antiguo brazo de Al-Qaida en Siria, pero hasta el momento esto no se ha producido y la oposición armada es más islamista que nacionalista.

El Ejército sirio, con respaldo de Rusia, Irán y la milicia chií libanesa de Hezbolá, lanzó una ofensiva por tierra y aire hace tres semanas para intentar recuperar la zona oriental de la segunda ciudad del país, en manos de los insurgentes desde el verano de 2012. Los bombardeos se han endurecido en las últimas horas sobre esta zona donde sobreviven cercados 270.000 civiles y en la que más de 370 personas han perdido la vida desde el 22 de septiembre por los bombardeos aéreos y los disparos de artillería, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

En una entrevista concedida al diario ruso 'Komsomólskaya Pravda', Asad aseguró que «limpiar Alepo es clave para expulsar a los terroristas, para que vuelvan a Turquía, a sus países de origen, o mueran».