La Rioja

Al-Bakr, atado de pies y manos en el piso de sus captores. :: SilverHub
Al-Bakr, atado de pies y manos en el piso de sus captores. :: SilverHub

El sirio detenido en Alemania se suicida en prisión

  • Jaber al-Bakr, arrestado por tres refugiados, estaba en la cárcel de manera preventiva acusado de preparar un atentado con explosivos

berlín. El presunto terrorista sirio Jaber al-Bakr se suicidó ayer en su celda en la penitenciaria de Leipzig, donde se encontraba encarcelado en prisión preventiva acusado de preparar un gran atentado con explosivos en Alemania. Al-Bakr llevaba detenido desde la madrugada del pasado lunes. Tres refugiados sirios que le habían ofrecido cobijo le redujeron, maniataron y entregaron a la Policía tras reconocerle como el presunto terrorista que las autoridades buscaban desde el sábado por la mañana.

Varios medios germanos revelaron anoche que el supuesto miembro del Estado Islámico apareció ahorcado en su celda, información que fue confirmada después por el Gobierno de Sajonia. Al parecer, el detenido permanecía bajo vigilancia continua precisamente por el peligro de suicidio. La emisora local MDR informó además de que el preso se había declarado en huelga de hambre, y que en los interrogatorios a los que había sido sometido, acusó de complicidad a los tres compatriotas que colaboraron en su detención. Se desconoce hasta qué punto las fuerzas de seguridad alemanas conceden fiabilidad a esa declaración.

Acusado por los servicios antiterroristas federales de preparar un atentado contra uno de los dos aeropuertos de Berlín, Al-Bakr, de 22 años de edad, estuvo durante casi de 48 horas en busca y captura. El pasado sábado por la mañana, la Policía asaltó una vivienda en la localidad de Chemnitz, 80 kilómetros al sur de Leipzig, en la que presumía la presencia de Jabar al-Bakr. El sospechoso consiguió eludir el cerco policial, pero en el piso fueron hallados 1,5 kilogramos de explosivo de alto poder destructivo y material para fabricar un chaleco bomba. Las fuerzas de seguridad alemanas relacionaron al sospechoso, que había llegado a Alemania en febrero de 2015 como refugiado procedente de Siria, con la organización terrorista Estado Islámico.

Después de huir, al-Bakr fue acogido por tres compatriotas con los que se encontró en la estación de ferrocarril de Leipzig, donde les preguntó por un lugar para pasar la noche. Una vez en su piso comenzaron a desconfiar de él y, tras consultar con otros ciudadanos sirios a través de las redes sociales, comprobaron que la Policía alemana le buscaba. Tras reducirlo y maniatarlo, uno de los tres hombres acudió a la comisaría más cercana, donde mostró fotos hechas con su móvil del sospechoso. Los agentes solo tuvieron que acudir al piso y recoger al joven sirio de 22 años.

Varios políticos de la oposición, pero también de los partidos de la coalición de gobierno de conservadores y socialdemócratas, propusieron que los tres refugiados sean distinguidos con la cruz federal al mérito civil, como el experto en Defensa del SPD Johannes Kahrs, quien comentó que su actuación es una muestra «de profundo respeto hacia sus anfitriones alemanes» y de «absoluta integración» en la sociedad germana; o el portavoz de Exteriores cristianodemócrata, Jürgen Klimke, para quien la reacción de los tres sirios «supone una importante señal en ambos sentidos: para la población alemana y ante otros refugiados».

Ayer, antes de que se conociera la muerte del detenido y con tres días de retraso en los que ha tenido que escuchar críticas desde todos los sectores políticos, el titular alemán de Interior, Thomas de Maizière, agradeció públicamente la valiente actuación de los ya conocidos como los 'héroes de Leipzig', que capturaron y entregaron maniatado a la Policía a su compatriota y presunto terrorista del Estado Islámico Jabar al-Bakr. «Cuando gente que vive entre nosotros apoya los llamamientos públicos de busca y captura de las fuerzas de seguridad, entonces un comportamiento así se merece elogios y reconocimiento», señaló De Maizière en rueda de prensa en Berlín.

El ministro subrayó además que los tres ciudadanos de origen sirio contaban ya con el estatus de refugiados políticos cuando contribuyeron decisivamente a evitar un atentado de envergadura en Alemania. Ante las exigencias de que les sea concedida la cruz federal al mérito civil, el político cristianodemócrata recordó que cualquiera puede proponer a una persona para que sea honrada con esa condecoración, pero que la decisión final al respecto corresponde al presidente federal, como máxima autoridad del país. El ministro de Interior no quiso revelar si tiene intención de reunirse con los 'héroes de Leipzig', a los que aconsejó que mantengan el anonimato «si quieren vivir aquí permanentemente a gusto».