La Rioja

Una nueva denuncia de corrupción vincula a Lula con el tráfico de influencias en Angola

Una nueva denuncia judicial por «corrupción» y «tráfico de influencias» engrosó esta semana el expediente judicial del expresidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, investigado ya con anterioridad en otros tres procesos judiciales. El Ministerio Público acusa ahora al antiguo mandatario de presuntas gestiones para favorecer negocios de la empresa constructora Odebrecht en Angola y de un sobrino político que trabaja en el país africano desde hace veinte años. La denuncia alcanza a otras nueve personas.

Los fiscales consideran que durante su mandato (2003-2010) Lula pudo haber influido para que el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) otorgara un crédito a Odebrecht para llevar a cabo proyectos de infraestructura en el país africano, donde trabaja un sobrino de su primera esposa -ya fallecida- que actuó como «supervisor» de esos contratos. Los acusados habrían presuntamente recibido 9,3 millones de dólares (8,41 millones de euros) «de manera disimulada» como retribución por sus gestiones.

De acuerdo con la denuncia, Lula se habría beneficiado de esos contratos durante los dos últimos años de su Gobierno. También pudo hacer uso de su influencia durante el mandato de Dilma Rousseff.

«Persecución»

Para los abogados de Lula, la nueva denuncia de los fiscales es «un paso más en la persecución» contra el expresidente, que ya antes estaba sometido a dos procesos por el escándalo de Petrobras. Una tercera causa relacionada con la petrolera investiga asimismo a altos dirigentes de su partido, el PT.

Según sus defensores, la idea de la acusación publica es «incriminar a Lula a toda costa» para favorecer a los partidos que actualmente ocupan el Gobierno.

En un escrito divulgado en redes las sociales, los letrados de Lula hicieron referencia a una columna del diario 'Folha de Sao Paulo', que ayer revelaba que los procuradores rechazan testimonios de empresarios detenidos cuando sospechan que se niegan a involucrar al expresidente. También advirtieron de que un directivo de Odebrecht está siendo presionado para decir que las conferencias de Lula en el exterior fueron ficticias y sólo declaradas para justificar sobornos.