La Rioja

El Gobierno de Colombia y la guerrilla del ELN hacen oficial su diálogo bilateral

  • El anuncio del proceso de negociación coincide con el llamamiento de 380 empresarios para que se reconduzca el acuerdo de paz con las FARC

l Animados por el nuevo espíritu de pacificación que impera en Colombia tras una semana en la que el tema de la paz viajó en una especie de montaña rusa, hacia abajo por el 'no' al plebiscito sobre el acuerdo con las FARC y arriba tras el Nobel otorgado al presidente, Juan Manuel Santos, el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) oficializaron la pasada madrugada el inicio de un diálogo bilateral.

El proceso público con la guerrilla marxista-leninista nacida en 1964 se realizará también, como en el caso de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, fuera del territorio nacional pero rotará por varios países. La capital de Ecuador acogerá la mayor parte de las conversaciones aunque la sede se trasladará ocasionalmente a Venezuela y Brasil. Como países garantes colaborarán además Cuba, Noruega y Chile.

El acercamiento con el ELN comenzó en 2013. El pasado mes de marzo ambas partes hicieron pública su agenda de seis puntos, algunos parecidos a los tratados con las FARC. Son: participación de la sociedad; democracia para la paz; víctimas; transformaciones para la paz; seguridad para la paz y la dejación de las armas; y garantías para el ejercicio de la acción política. Los tres primeros puntos están esencialmente basados en la participación.

El presidente Santos designó como jefe de la delegación del Gobierno al economista, académico y político colombiano Frank Pearl, quien también ha tenido una activa participación en las conversaciones con las FARC. 'Antonio García', alias con el que se conoce a Eliécer Erlinto Chamorro, el segundo al mando del ELN, asumirá la jefatura de la guerrilla. La mesa presentada en marzo quedó suspendida por la exigencia del Gobierno de la liberación de secuestrados, y se reanudó tras la liberación de uno de ellos y la declaración del alto el fuego durante la semana del plebiscito.

La noticia del inicio oficial de las conversaciones bilaterales entre el Gobierno colombiano y el ELN coincidió con la petición pública efectuada por cerca de 400 empresarios para que se acelere el acuerdo firmado el 26 de septiembre entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Un pacto que quedó en el limbo tras ser rechazo en plebiscito el pasado 2 de octubre por una diferencia de apenas el 0,02% de los votantes y al que el expresidente Álvaro Uribe (defensor del 'no') quiere introducir modificaciones, algunas para él de obligado cumplimiento, como que los guerrilleros acusados de delitos de sangre cumplan cárcel.

Los 380 importantes empresarios nacionales hacen un llamamiento a los defensores del 'sí', a los del 'no' y a las FARC «para que impere la razón, el interés nacional, el trabajo responsable y comprometido, deponiendo intereses particulares, dedicando sus máximos esfuerzos a la búsqueda pronta y decidida de un acuerdo definitivo, incluyente y sostenible dentro del marco de un 'Gran pacto nacional' que conduzca a la unidad de la nación».

Para ello ofrecen «nuestro concurso para facilitar, promover y concretar estos necesarios acuerdos, que hoy son un clamor nacional». Su pronunciamiento es de vital importancia, tanta como la que los industriales tendrán en el posconflicto.