La Rioja

Putin reivindica el derecho de Rusia a «reforzar» su dispositivo militar

Moscú. En medio de las acusaciones que le llegan a Moscú desde la comunidad internacional por obcecarse en seguir bombardeando Alepo, el presidente Vladímir Putin inauguró ayer la legislatura de la recién elegida Duma (Cámara baja) reivindicando el derecho de su país a «ser fuerte». Putin instó a los diputados a «unir esfuerzos para hacer realidad el derecho que tiene cualquier nación a ser fuerte». El llamamiento no va a caer en saco roto habida cuenta que su partido, Rusia Unida, tiene 343 de los 450 escaños que constituyen la Duma.

El jefe del Kremlin venía de asistir al relevo de Mijaíl Fradkov al frente del Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) por Serguéi Narishkin, anterior presidente de la Duma, cargo que ahora ocupará Viacheslav Volodin. Durante el encuentro, Putin volvió a hablar de la imperiosa necesidad que tiene Rusia de «reforzar» su dispositivo militar ante las «amenazas» que se ciernen sobre ella.

Precisamente ayer, el Ministerio de Defensa anunció la inminente llegada a aguas de Mediterráneo, procedentes de la Flota del Mar Negro, de las corbetas 'Sérpujov' y 'Zelioni Dol'. Los dos navíos reforzarán el ya abultado dispositivo naval frente a la costa de Siria y van armadas con misiles de crucero 'Kalibr' de largo alcance. Una seria advertencia contra las potencias que, tras el fracaso de la última tregua, contemplen la posibilidad de atacar a las tropas de Bashar el-Asad o a la aviación rusa. Según 'The Washington Post', tal escenario podría estar actualmente en discusión dentro del Pentágono. En las próximas semanas, se incorporará también a la escuadra el portaaviones 'Admiral Kuznetsov', buque insignia de la Armada rusa.

Aún más preocupante, según los analistas estadounidenses, es el despliegue de misiles antiaéreos S-300 en Tartus, medida que fue anunciada el martes por el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konashénkov. «Este sistema está destinado a garantizar la seguridad de la base naval de Tartus y de los buques emplazados en la zona costera», aseguró. Se trata de un arma concebida para derribar aviones y misiles de crucero, armas que no forman parte del arsenal del Estado Islámico ni de los rebeldes que luchan contra El-Asad.