La Rioja

La expresidenta Rousseff acude a votar en medio de una gran expectación. :: reuters
La expresidenta Rousseff acude a votar en medio de una gran expectación. :: reuters

El partido de Lula y Dilma Rousseff se derrumba en las municipales

  • Alta abstención en unos comicios que colocan al PT en décima posición entre las fuerzas políticas brasileñas

Sacudido por las denuncias de corrupción contra sus principales líderes, el Partido de los Trabajadores (PT) sufrió el domingo la peor derrota electoral en Brasil desde la primera victoria de Luiz Inacio Lula da Silva en 2003. El partido izquierdista, apartado del Gobierno federal a fines de agosto, quedó décimo en el recuento nacional de votos todavía provisional. Hace cuatro años, en elecciones municipales similares, había terminado tercero.

La peor derrota ocurrió en Sao Paulo, la ciudad más populosa del país, donde el alcalde petista Fernando Haddad quedó segundo con 16,7% de los votos, muy lejos del rival del PSDB, el empresario Joao Doria, que ganó con 53,2% presentándose como no político. Por su parte, el PMDB del presidente Michel Temer -que reemplazó a la destituida Dilma Rousseff- tuvo un resultado deslucido. Es el partido con mayor presencia en los municipios pero no pudo crecer a expensas del PT. Su peor derrota fue en Río de Janeiro, donde el alcalde de ese partido, Eduardo Paes, vio perder a su candidato, Pedro Teixeira, quien, a pesar del éxito que para la ciudad constituyeron los recientes Juegos Olímpicos, no pasó de ser tercero. Los dos más votados en Río, un obispo evangélico del PRB y el postulante del izquierdista PSOL, van a la segunda vuelta.

Temer, que fue vicepresidente de Rousseff, acudió a votar temprano para eludir una protesta en su contra. Y ayer viajó a Argentina para reunirse con su par, Mauricio Macri. No fue recibido en la Casa Rosada ni tampoco en el Congreso Nacional; la cumbre se realizó en la residencia presidencial de Olivos, fuera de la capital, a fin de evitar manifestaciones. Pero el objetivo no se logró. Un grupo de activistas lo esperó allí con carteles de «Fuera Temer, golpista».

Las elecciones brasileñas se realizaron en un ambiente enrarecido por las constantes denuncias contra el PT por presunta corrupción además del enjuiciamiento de la expresidenta Rousseff por supuestas maniobras para disimular el déficit fiscal. Lula y Rousseff se mostraron activos en la campaña. Pero eso pudo haber resultado un lastre para los competidores.

El PT perdió más de la mitad de las prefecturas que ganó en las municipales de 2012. En Porto Alegre, donde votó Rousseff tras acompañar al candidato Raúl Pont, el PT quedó tercero pese a que los sondeos prometían un mejor resultado. En Recife, el candidato del PT respaldado por Lula tuvo menos apoyos que lo esperado y va a la segunda vuelta. Lula, pese a todo, es el favorito para las presidenciales de 2018. O al menos lo era. Los analistas advirtieron que el desprestigio de los políticos llevó a que la abstención, sumada a los votos en blanco y a los nulos, fuera superior a lo obtenido por cualquier partido: 38%.