La Rioja

Colombia vota 'no' a la paz

Una mujer comprueba su número de identificación antes de votar en el consulado de Colombia en Caracas, la capital venezolana.
Una mujer comprueba su número de identificación antes de votar en el consulado de Colombia en Caracas, la capital venezolana. / F. PARRA / AFP
  • Por un estrecho margen de 60.000 votos, los colombianos no aceptaron los acuerdos de paz y dejan el proceso en el aire

bogotá. La opción del 'no' al acuerdo de paz firmado por el Gobierno colombiano con la guerrilla de las FARC consiguió el triunfo en el plebiscito celebrado ayer en el país, cuando quedaba menos del uno por ciento de las mesas por escrutar, según datos oficiales.

Con el 99,08 % de las mesas contabilizadas, el 'no' al acuerdo de paz obtenía 6.400.516 votos, que equivalen al 50,24 % del total, mientras el 'sí', que comenzó liderando el recuento alcanzaba 6.338.473 papeletas, que representan el 49,75 %, lo que supone una ventaja de 62.043 sufragios. La lluvia fue una constante durante un plebiscito histórico -el segundo en 60 años- y crucial para el futuro de Colombia, pero no impidió que los ciudadanos acudiesen de forma ininterrumpida a las urnas. Los votantes decidían si apoyar el fin de la guerra y el desarme de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) o dejar abierto el conflicto armado más largo del continente. Según las encuestas el 'sí' al Acuerdo Final se impondría al 'no' por una escasa diferencia, pero la realidad fue bien distinta a medida que avanzaba el recuento.

Salvo incidentes menores, como el retraso de la llegada del material electoral a algunas zonas de la costa -la más afectadas por las inclemencias del tiempo-, la jornada transcurrió con normalidad. «Yo tengo un compromiso con mi país y hay que venir a votar, no importa que hoy haga más frío y llueva», decía un joven en Corferias, el centro de votación más grande de la capital.

El presidente Juan Manuel Santos votó temprano. Apenas ocho minutos después de la apertura de los colegios, a las 8:00 horas. Desde allí invitó a los ciudadanos a cumplir con su deber antes de que a las 16:00 horas cerrasen las urnas. «Salgan a votar a pesar de la lluvia. Este día es histórico, todos debemos salir a votar». Al promover los acuerdos mencionó a Gandhi como el impulsor de la no violencia: «No es el camino a la paz. La paz es el camino».

Su principal enemigo político, el expresidente Álvaro Uribe, votó por el 'no' un poco más tarde en el mismo colegio de la plaza de Bolívar. Lanzó preguntas al Gobierno: «¿Por qué redujo el umbral electoral para esta ocasión del 50% al 13% (cerca de 4,5 millones de votos)? ¿Por qué para apoyar las 297 páginas acordadas con las FARC, con temas diversos, sólo se plantea una sola pregunta?».

Futuro candidato

Para esta consulta se decretó la prohibición de portar armas y la ley seca desde el sábado por la tarde. También se cerraron varias calles, lo que complicó el ya de por sí enloquecido tránsito de esta megaciudad de diez millones de habitantes. Entre los votantes que acudieron al colegio de Santa Paula, en el norte de la capital, se encontraba Julieta, una abogada y ama de casa que llevaba a su hija de la mano. Comentó a este diario que votó por el 'sí' porque «si de este modo puedo evitar que una persona muera, ya sea un soldado o un indígena, para mí ya es suficiente».

Muy cerca, el agente de policía Jhon Jairo, que por ley no puede votar, manifestó a este periódico que si pudiera también lo haría por el 'sí', porque para los miembros del Ejército y la Policía el fin del conflicto «representa más tranquilidad y menos riesgo de morir en un enfrentamiento».

El voto no es obligatorio, pero quienes lo ejercen reciben un certificado que otorga un descuento del 10% en matrículas educativas y otros trámites oficiales. La lluvia puso siempre en peligro la iniciativa de Santos, porque fue muy intensa en la costa, justamente donde cuenta con más adeptos, quizá porque allí se concentran la mayoría de las víctimas, que por haber sufrido de cerca el terrible conflicto fratricida son las personas que con más ahínco apuestan por la paz.