La Rioja

Alemania rebaja el número de refugiados que acogió en 2015

Refugiados sirios e iraquíes se fotografiaban hace un año con Angela Merkel en Berlín. :: reuters
Refugiados sirios e iraquíes se fotografiaban hace un año con Angela Merkel en Berlín. :: reuters
  • El ministro de Interior dice que «como mucho» fueron 890.000, no 1,1 millones como se dijo, y reconoce que hubo dobles registros

Alemania ha corregido apreciablemente a la baja la cifra de refugiados que llegaron al país hace un año con motivo de la oleada de peticionarios de asilo que atravesó Europa por la ruta de los Balcanes. No fueron 1,1 millones de personas como se pensaba hasta ahora, sino «como mucho» 890.000, anunció ayer el ministro del Interior, Thomas de Maizière. Y esa cantidad «sigue siendo demasiado elevada», dijo el político critianodemócrata, ante el hecho de que existen dobles registros y de que muchos refugiados continuaron viaje hacia otros países e incluso retornaron a los suyos de origen sin avisar a las autoridades alemanas.

El Ministerio del Interior detalló que hasta el momento se han registrado 820.000 peticiones de asilo, pero que en unos 50.000 casos los interesados han suspendido los trámites, «la gran mayoría de ellos» al continuar viaje hacia otros países. El departamento subrayó que este año ha caído de manera notable el número de personas que buscan refugio en Alemania y que hasta el pasado 21 de setiembre habían solicitado asilo unas 210.000 personas.

De Maizière destacó que el «enorme y único esfuerzo» de los responsables en la administración y la política, pero «sobre todo el magnífico apoyo de los voluntarios», ha permitido superar el reto que ha supuesto acoger a una cifra tan elevada de refugiados. «Pero estamos también de acuerdo en que la situación del pasado otoño no debe repetirse», subrayó seguidamente el titular de Interior.

El ministro tuvo palabras especiales de agradecimiento para los hasta nueve millones de voluntarios que han ayudado a atender durante el último año a los peticionarios de asilo. Muchos de ellos participan en labores para facilitar su integración, como es el caso de las decenas de miles de estudiantes y profesores jubilados que dan clases gratuitas de alemán en su tiempo libre.

Entre tanto la situación se ha relajado y la mayoría de los centros de acogida provisional organizados en pabellones deportivos o industriales han cerrado sus puertas después de que sus ocupantes fueran alojados en viviendas sociales o albergues, según un estudio publicado ayer por el diario Spiegel Online.

Coincidiendo con el comienzo del curso escolar, los 73 pabellones deportivos que eran ocupados hasta el verano por refugiados en el populoso Estado federado de Renania del Norte-Westfalia han recuperado su función original y en regiones como Franconia, al norte de Baviera, han cerrado ya todos los centros provisionales de acogida, mientras en los albergues de acogida primaria hay plazas libres en todo el país.

Dificultades para alojar a los peticionarios de asilo fuera de los centros provisionales solo se dan actualmente en las ciudades-estado de Berlín y Hamburgo ante la escasez de vivienda. En la capital alemana hay registrados 22.000 refugiados que residen aún en esos centros transitorios, aunque ya se han liberado 21 de los 63 pabellones deportivos ocupados con motivo de la oleada.

En pequeñas localidades como Sumte, en el norte del país y de tan solo cien habitantes, que se volvieron famosas mundialmente por acoger hasta un millar de refugiados, no queda ni uno y el albergue local se encuentra ya cerrado tras ubicar a todos sus ocupantes. Y se dan situaciones como la de la pequeña ciudad de Meßstetten, en Baden Württemberg, donde el número de refugiados provisionalmente acogidos se ha reducido tanto que los 278 últimos son atendidos por 270 empleados municipales y voluntarios.

Nuevas estructuras

Tras un año de capear la crisis se han creado también nuevas estructuras. En Berlín se abrió una Oficina de Asuntos de Refugiados y el número de empleados municipales dedicados a la atención de los peticionarios de asilo se ha multiplicado por cinco frente a 2014. En la Charité, el histórico hospital universitario de Berlín con más de 300 años de antigüedad, hay 42 profesionales que se dedican exclusivamente a la atención de los refugiados.

Y en muchos estados se muestran previsores y han aprendido de lo vivido en los últimos meses. En Renania del Norte Westfalia mantendrán a partir de ahora una reserva permanente de 10.000 plazas para refugiados. «Albergues en los que solo hará falta abrir y encender la calefacción», informaron desde su ministerio de Interior.