La Rioja

La Policía alemana considera «xenófobos» los dos ataques con bomba en Dresde

berlín. A escasas fechas del Día de la Unidad Alemana, el próximo 3 de octubre, la ciudad de Dresde, sede de las celebraciones nacionales y capital del estado de Sajonia, se ha visto sacudida por dos atentados con explosivos contra una mezquita y el Centro Internacional de Congresos. La Policía informó de que las deflagraciones no causaron víctimas, pero sí daños materiales. La primera reventó la puerta de acceso al edificio de la mezquita, en cuya vivienda se encontraban en esos momentos el imán, su esposa y sus dos hijos, de 10 y 6 años. Horst Kretzschmar, jefe de la Policía de Dresde, subrayó que los autores de la agresión pusieron en peligro la vida de la familia, ya que «el artefacto podía haber conducido al incendio del edificio».

La segunda explosión tuvo lugar media hora después en la misma madrugada del martes ante el Centro Internacional de Congresos, en el lugar en el que el presidente federal, Joachim Gauck, recibirá a sus invitados el Día de la Unidad Alemana. Tras la detonación, la Policía evacuó la cafetería del hotel del complejo. «Aunque todavía nadie ha asumido la auto ría de los atentados, debemos partir del supuesto de que se trata de agresiones xenófobas», dijo Kretzschmar, quien anunció la inmediata protección permanente por la Policía de las tres mezquitas, una sala de oración y un centro de encuentros musulmanes de la capital sajona.

Más seguridad

Coincidiendo con un acto para celebrar el décimo aniversario de la Conferencia Alemana del Islam, el ministro del Interior, Thomas de Maizière, calificó de «indignantes» los atentados y advirtió de una creciente agresividad en el país ante los musulmanes. El jefe del Gobierno sajón, el cristianodemócrata Stanislaw Tillich, subrayó que «no se trata sólo de un atentado contra la libertad religiosa y los valores de una sociedad ilustrada, sino que en este caso sus autores asumieron la muerte de las personas que viven en la mezquita».

El titular del Interior aseguró que la ciudad se encuentra preparada para garantizar la seguridad del hasta medio millón de visitantes que se esperan el fin de semana próximo para asistir a las celebraciones del día nacional de Alemania. Miles de policías, muchos de ellos llegados de estados vecinos, se encargarán de ello. Las autoridades temen posibles enfrentamientos entre organizaciones de extrema izquierda y extrema derecha, que han convocado varios actos en el centro de Dresde para el 3 de octubre.