La Rioja

Alicia Machado, la última arma de Clinton

Donald Trump volvió a morder el anzuelo. El último día de la convención demócrata, el matrimonio Khan, que perdió a un hijo en Afganistán, le recordó, doliente y desafiante, Constitución en mano, que en EE UU los musulmanes a los que promete espiar y vetar tienen los mismos derechos. Ahí podía haber quedado, pero cuando le preguntaron, el magnate no pudo resistirse y se lanzó contra esos padres sufridos, insultando de paso a todos los veteranos.

La madrugada de ayer, durante el primer debate presidencial, Hillary Clinton traía preparado otro cebo. El nombre de Alicia Machado apareció en su boca para recordar algunos de los calificativos machistas con los que Trump se ha referido públicamente a las mujeres que no le parecen suficientemente bonitas: cerda, guarra, perra... Como flagrante ejemplo, la venezolana que en 1996 ganó el título de Miss Universo. Para su desgracia, el mismo año en que Trump compró el concurso y empezó a llamarla Miss Housekeeping (la criada), por ser latina, y más tarde Miss Piggy (cerdita), cuando empezó a ganar peso.

«¿Dónde has encontrado eso, dónde has encontrado eso?», interrumpió repetidamente Trump a su oponente. Alicia Machado lo vio por televisión, como más de 80 millones de estadounidenses, pero ella rompió en sollozos abrazada a su madre. Durante dos décadas, Alicia ha intentado cerrar las cicatrices que le dejó Trump. Años de bulimia, anorexia y otros desequilibrios causados por las «continuas humillaciones, me trataba como a basura».

Él la acusó públicamente de haber ganado 30 kilos y la sometió a un circo de cámaras en el gimnasio, so pena de quitarle el título. Machado asegura que fueron menos de siete kilos. A pesar de ello, la venezolana entró en el libro Guinness como la Miss Universo que más contratos firmó y más países visitó. Le correspondía un 10% de todos esos contratos, que no cobró. «No lo demandé porque era joven, estaba deprimida y le tenía miedo, pero si hoy puedo hacer algo para abrirle los ojos a la gente, lo haré. Esta campaña es mi peor pesadilla, nunca pensé que este hombre fuera a postularse para presidente».

Trump podía haberse disculpado o dejado correr el asunto, pero no es capaz. «Esta mujer era de lo peor, ganó muchísimo peso y ahora Hillary la presenta como si fuera la Madre Teresa», dijo.