La Rioja

Primero la paz, después la corrupción

Un ciclista pasa en Cartagena de Indias junto a un cartel que apoya el 'sí' en el plebiscito del próximo día dos. :: luis robayo / afp
Un ciclista pasa en Cartagena de Indias junto a un cartel que apoya el 'sí' en el plebiscito del próximo día dos. :: luis robayo / afp
  • El acuerdo que termina con décadas de guerrilla en Colombia enfrenta al país con nuevos retos

Cartagena de indias. Juan Manuel Santos y 'Timochenko' volverán hoy a estrecharse las manos para sellar la paz. La diferencia con su primer saludo, forzado por Raúl Castro en La Habana, reside en que la comunidad internacional que ha apoyado el proceso de paz lo respaldará en la gran explanada frente al moderno Centro de Convenciones de Cartagena de Indias. La víspera del día 'D', el Gobierno entregó en un acto simbólico las 297 páginas del Acuerdo Final en Montes de María, una de las zonas más golpeadas por este conflicto armado de 52 años.

Allí confluyeron, para dolor de sus habitantes, la acción de los paramilitares y las bombas de las FARC. Una de las supervivientes es Soraya Bayuelo, quien asegura que «las víctimas pedimos reconciliación, poder exigir que digan la verdad, pero que además hagan un acto público de perdón y reconciliación». Para la directora del colectivo de Comunicaciones de Montes de María Línea 21, la «paz es equilibrio, volver a poner en su sitio lo que se desequilibró». Pero advierte de que «hay una cosa más grave que la guerra y es la corrupción. 240 años cumplió El Carmen de Bolívar y sólo hace un año tenemos agua potable. Hay una corrupción rampante no sólo en Bolívar sino en toda Colombia y nosotros, después de derrotar a las FARC, debemos ir a por la corrupción».

Colombianos con los que hemos podido conversar coinciden con las declaraciones de Soraya Bayuelo. Algunos critican que el presidente Santos se ha centrado en garantizar la paz con las FARC para pasar a la historia y ganar el Nobel, «que debería ser compartido con 'Timochenko'», abandonando el resto de los problemas del país al destinar los recursos públicos sólo al proceso de paz. En los cuatro años en que la Mesa de Dialogo estuvo funcionando en Cuba absorbió unos 83 millones de euros, aunque también hay quien justifica que más que «un gasto fue una inversión». Como ya ha dicho el mediador Humberto de la Calle en más de una ocasión, este acuerdo no es perfecto pero «es el mejor» que podíamos conseguir. Entre cesiones de ambas partes, los críticos del gobernante sostienen que más del Gobierno que de la guerrilla, se ha llegado a Cartagena.

Hasta la ciudad colombiana arribaron ayer los jefes máximos que participaron en los llanos colombianos en la décima Conferencia guerrillera, que aprobó su reconversión como partido político. Según el protocolo de la ceremonia, que se realizará a las cinco de la tarde de hoy (medianoche en España) no habrá lugares reservados para nadie, de manera que podría ocurrir que un empresario se siente con un líder de izquierdas.

Un helicóptero del Comité Internacional de la Cruz Roja trasladó en dos viajes a los 40 comandantes guerrilleros, incluido el Secretariado y el Estado mayor hasta La Macarena. Después viajaron hasta Cartagena donde, según 'Timochenko', «la paz comenzará el lunes cuando el presidente Santos y yo nos estrechemos la mano».

Antes, el mandatario asistirá temprano a un acto de reconocimiento a la Policía y las Fuerzas Armadas, sin acceso a la prensa. A mediodía está previsto que las delegaciones e invitados asistan a una misa oficiada por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolín. Uno de los presidentes que no podía faltar a la cita es Raúl Castro. Incluso algunas fuentes aseguran que la firma se realizó en esta ciudad y no en Bogotá para que el gobernante comunista pudiera asistir, ya que la altura bogotana habría dificultado su participación. Y nadie duda de que Cuba y Castro, que después de 1959 exportaron las guerrillas por el continente, ahora han ayudado con discreción y logística a que el diálogo llegara a buen puerto.