La Rioja

Nuevo bombardeo de un centro médico en Siria

  • Cuatro personas mueren en el ataque a la ayuda humanitaria en Alepo, que aleja la vuelta al alto el fuego que discuten Rusia y Estados Unidos

Mientras que las grandes potencias, a miles de kilómetros, hablaban de la posibilidad de extender la tregua en Siria, sobre el terreno ya parece algo de un pasado muy lejano y los combates se han recrudecido en frentes como los de Alepo y Hama. La aviación rusa y siria castiga posiciones de la oposición armada y en uno de estos bombardeos en la localidad de Jan Touman, al sur de la provincia de Alepo, murieron cuatro miembros de la Unión de Atención Médica y Organizaciones de Asistencia (Uamoa) y nueve milicianos del Frente Fatah al-Sham, grupo que hasta julio era el Frente al-Nusra, brazo de Al-Qaida en Siria.

Es el segundo ataque que sufre la ayuda humanitaria en los últimos días después de que el lunes por la noche un convoy con alimentos y medicinas de la ONU fuera destruido también en la provincia de Alepo. El organismo internacional suspendió sus operaciones en el país y pidió una investigación para aclarar lo ocurrido en un ataque que reavivó la guerra dialéctica entre Rusia y EE UU después de la muerte el fin de semana de 82 soldados sirios en un bombardeo «por error», según el Pentágono, de la coalición en Deir Ezor.

Tras el fracaso del último intento de cese de las hostilidades, la guerra sigue su marcha y el ministro de Defensa ruso anunció su intención de desplegar el portaviones 'Almirante Kuznetsov' en el Mediterráneo, frente a las costas de Siria, para apoyar sus operaciones. Los rusos contaban hasta ahora con seis buques de guerra y tres o cuatro barcos de apoyo. Rusia es, junto a Irán, el gran aliado militar del presidente Bashar el-Asad y de su Ejército, que ayer perdió un nuevo avión de combate al noroeste de Damasco, según confirmó la fuerza aérea.