La Rioja

Decenas de muertos en dos días de cruentas protestas contra el presidente Kabila

Un herido en Kinshasha. :: afp
Un herido en Kinshasha. :: afp
  • La posible suspensión de elecciones sume a la capital de la República Democrática del Congo en la tensión política

Decenas de personas han fallecido en dos días de protestas contra la pretensión del presidente congoleño Joseph Kabila de no convocar elecciones, tal y como dicta la Constitución local, y permanecer indefinidamente al frente del mayor país al sur del Sáhara. Las organizaciones convocantes de la marcha del lunes en la capital Kinshasha han asegurado que se han producido 50 muertos, mientras que la ONG Human Rights Watch habla del deceso de 44 individuos, entre ellos tres policías, y el gobierno rebaja el número a los 17 iniciales.

Tres sedes de partidos de la oposición han sido incendiadas a lo largo de la noche del martes y, al menos, dos cadáveres calcinados han sido localizados en el interior del edificio destruido de la Unión para la Democracia y el Progreso Social (UDPS), la principal formación contraría a la mayoría gubernamental. «La oposición no está dispuesta a vivir entre la barbarie», señaló Félix Tshisekedi, hijo del líder de este movimiento, ante lo que se interpreta como represalias del gobierno.

Los enfrentamientos que tuvieron lugar ayer afectaron a los barrios del centro y sur, feudo de los enemigos del jefe del Ejecutivo. La erección de barricadas y la quema de neumáticos interrumpen la circulación en los barrios periféricos y mantienen suspendida la vida cotidiana de Kinshasha, una de las urbes más pobladas del continente. El cierre de colegios y la paralización del transporte público también acentúan la situación de incertidumbre que sufre la capital congoleña.

El riesgo de desestabilización que sufre el gigante africano ha alarmado a la ONU. «Lo que está sucediendo supone un momento de crucial importancia. Existe la posibilidad de que la tensión política devenga en una crisis política seria», indicó Rupert Colville, portavoz de Naciones Unidas, que ha reconocido el uso de excesiva violencia por las fuerzas de seguridad y la existencia de 200 detenidos tras los acontecimientos del lunes. La Iglesia Católica declaró ayer su intención de retirarse del diálogo político en curso, rechazado por la mayoría de los partidos contrarios a la coalición oficial.

La convulsa historia política de la República Democrática de Congo, marcada por dictaduras y guerras civiles, no promueve la esperanza. El presidente Kabila debería finalizar su segundo y definitivo mandato el próximo 20 de diciembre, pero la Comisión Electoral no ha fijado aún la fecha de los comicios presidenciales, una medida que ha alentado la creciente hostilidad de los contrarios al actual dirigente.