La Rioja

El partido de Putin sale reforzado pese a la pérdida de votos

Dos cadetes de una academia naval votan en las elecciones rusas en Crimea. :: Vasily BATANOV / afp
Dos cadetes de una academia naval votan en las elecciones rusas en Crimea. :: Vasily BATANOV / afp
  • La actual gobernante Rusia Unida logra más del 44% de sufragios en los comicios más limpios y con menos participación de los últimos años

Las elecciones celebradas ayer en Rusia para renovar los 450 escaños de la Duma (Cámara Baja del Parlamento) han sido las menos concurridas desde que los rusos ejercen el derecho al voto. El índice de participación fue del 40,37%. En las legislativas de 2011 acudió el 50,4% de los electores y en 2007 el 63,7%. La participación ayer fue especialmente baja en las grandes capitales, en Moscú y San Petersburgo, en donde se situó en torno al 20%.

Esta circunstancia no ha impedido que, como se esperaba, la formación más votada fuera Rusia Unida, el partido creado la pasada década por el presidente Vladímir Putin, con un 44,5% de los sufragios, según un sondeo a pie de urna del instituto sociológico Vtsiom. El escrutinio parcial arrojaba ayer por la noche un resultado similar. En los comicios de 2011 logró el 49%, pero esta vez los sondeos preliminares habían vaticinado en torno al 41%, con lo que la caída del partido oficialista, con ser la peor cosechada jamás, no ha sido tan pronunciada como se creía.

El mismo sondeo de Vtsiom coloca en segundo lugar al Partido Liberal Democrático del ultranacionalista, Vladímir Yirinovski, con un 15,3% de los votos. El Partido Comunista, que desde la desintegración de la URSS siempre obtuvo el segundo puesto, cae al tercero con un 14,9%. La composición de la Duma va a quedar parecida a la saliente, ya que el cuarto partido que obtiene escaños es Rusia Justa, de orientación socialdemócrata y muy leal al Kremlin, que consigue el 8,1%.

Ningún otro partido tendrá presencia en la Cámara Baja, con lo que la verdadera oposición al régimen, los liberales de Yábloko y Parnas, el grupo que encabezó el asesinado Borís Nemtsov, continuarán siendo extraparlamentarios. Putin calificó anoche estos resultados de «buenos, teniendo en cuenta las actuales dificultades».

Los comicios más limpios

Pero lo cierto es que durante la campaña electoral no hubo ningún entusiasmo. Algunos de los que ayer no votaron, como Arkadi Krávchenko, propietario de un pequeño negocio, creen poco probable que algo cambie en el país. «Vayamos o no votar, el poder amañará los resultados a su conveniencia», asegura.

De hecho, en la región siberiana de Altái se detectaron algunas prácticas como la votación repetida de las mismas personas e, incluso, el vertido masivo de papeletas en la urna sin supervisión de los miembros de la mesa. El canal público Rossiya-24 mostró imágenes de una cámara de seguridad de una mujer introduciendo un fajo de papeletas en la urna.

Pese a las irregularidades detectadas, estos comicios seguramente pasen a la historia como los más limpios desde que Putin ocupa la Presidencia. Con este objetivo fue nombrada en marzo al frente de la Comisión Electoral Central, la ex defensora del Pueblo, Ela Pamfílova, que militó en las filas liberales durante los años 90 y goza de muy buena reputación. Pamfílova advirtió que se investigarán los hechos de Altái y no descartó que las votaciones allí y en alguna circunscripción tengan que repetirse.

Muchos de los que sí fueron a votar lo hicieron con cierta resignación y poca esperanza de mejoras. Stanislav, un jubilado que ha visto congelada la subida de su pensión a causa de la crisis económica que padece Rusia y con el agravante de que los precios no dejan de subir, afirma que «estamos en un momento difícil, enfrentados a Occidente y metidos en una guerra en Siria. Los actuales dirigentes son los únicos capaces de bregar con lo que venga».

El posicionamiento de Stanislav es tal vez resultado del potente caudal de propaganda que emiten a diario los canales de televisión oficialista. La sensación de estar dentro de una fortaleza asediada con enemigos por todas partes ha creado un ambiente casi prebélico que obliga a la población a resignarse, olvidarse de sus reivindicaciones, prepararse para lo peor y confiarlo todo al líder supremo, al padre de la Patria.

Pero las televisiones rusas llamaban ayer al voto también con reportajes idílicos como el de una boda en la república norcaucásica de Karachaevo-Cherkessia, en donde los novios hacían un alto en las celebraciones para ir a votar juntos. Lo de las bodas se ha puesto de moda en Rusia como elemento aglutinador. Hace unos días, Putin se fotografió en la plaza Roja rodeado de bellas novias, todas de blanco, que resultaron ser modelos de agencia y ninguna contrajo matrimonio ese día.