La Rioja

La gran coalición se rompe en Berlín

Michael Müller, actual alcalde-gobernador de Berlín, sonríe mientras su esposa saluda al líder del SPD, Sigmar Gabriel. :: B. VON JUTRCZENKA / efe
Michael Müller, actual alcalde-gobernador de Berlín, sonríe mientras su esposa saluda al líder del SPD, Sigmar Gabriel. :: B. VON JUTRCZENKA / efe
  • El SPD gana de nuevo las elecciones de la ciudad-estado pero pactará con La Izquierda y Los Verdes tras el descalabro de la CDU de Merkel

La ciudad-estado de Berlín, la capital de Alemania, tendrá un Gobierno de izquierdas y ecológico. Los electores en la metrópoli prusiana enterraron ayer la gran coalición de socialdemócratas (SPD) y cristianodemócratas (CDU), igual a la que por orden inverso gobierna el país, y apostaron por la nueva alianza que se perfilaba ya desde hacía semanas. El SPD buscará el acuerdo que se anunciaba con La Izquierda y Los Verdes para formar una coalición roja-roji-verde.

No se había cumplido ni media hora del cierre de los colegios electorales cuando Michael Müller, actual alcalde-gobernador de Berlín, proclamaba ganador a su partido, junto al presidente de los socialdemócratas, vicecanciller federal y ministro de Economía, Sigmar Gabriel. El SPD perdió unos cinco puntos frente a los comicios de 2011 y obtuvo un 23% de los votos.

Nunca en la historia de Alemania un partido se había convertido en el más votado de unas elecciones nacionales o regionales con tan bajo porcentaje de sufragios. Algo que no pareció importar a los socialdemócratas, a la vista de que seguirán encabezando el futuro Gobierno. «Hemos alcanzado nuestra meta, seguimos siendo la fuerza política más fuerte y contamos con el encargo de formar Gobierno», dijo Müller ante los seguidores de su formación.

La noche volvió a ser negra para la Unión Cristianodemócrata de la canciller federal, Angela Merkel. Al igual que hace dos semanas en los comicios de Mecklemburgo-Antepomerania, sufrió un varapalo de los electores, que en Berlín solo le concedieron un 18% de los votos, unos cinco puntos menos que hace cinco años y a otros tantos de distancia del SPD. La CDU ha caído tan bajo en la capital alemana que se sitúa casi a los niveles de otras dos formaciones consideradas menores. Los Verdes superaron el 16%, con una pérdida de un punto, y La Izquierda, la formación surgida del desaparecido socialismo germano oriental y su fusión con un ala disidente del SPD, obtuvo un porcentaje igual tras subir unos cinco puntos.

«Esta ha sido la factura para la gran coalición», reconoció el candidato cristianodemócrata y hasta ahora senador de Interior de Berlín, Frank Henkel, una declaración que podía hacer referencia tanto al Gobierno de la ciudad-estado como al federal que encabeza Merkel. Henkel se mostró resignado a liderar la oposición, toda vez que SPD y CDU ya no suman mayoría absoluta y los socialdemócratas han dejado claro que buscarán alianzas con las formaciones de izquierdas para gobernar la capital.

El único consuelo que puede quedar a la CDU es que los populistas, euroescépticos y xenófobos de la Alternativa para Alemania (AfD) quedarán por detrás de todos los partidos citados y no superarán a los conservadores como sucedió el pasado 4 de septiembre. El nuevo partido fundado en 2013 consiguió obtener, pese a todo y partiendo de la nada, casi un 12% de los votos con una campaña que se ha centrado en criticar la política de refugiados de Merkel y su Gobierno y que ha logrado colarse en el espectro político a la derecha de los conservadores.

Presencia en nueve cámaras

La AfD esperaba, sin embargo, obtener hasta un 15% de los votos y convertirse incluso en la tercera fuerza más votada. No ha logrado ninguno de esos dos objetivos y ha quedado muy lejos del 20% conseguido hace dos semanas en Mecklemburgo-Antepomerania. Pese a todo, su candidato en Berlín, Georg Pazderski, coronel retirado, celebró el éxito de su formación, que accede por primera vez al Parlamento de la ciudad-estado. «Es un acontecimiento enorme. Ya hemos llegado a la capital», dijo por su parte Beatrix von Storch, vicepresidenta de la AfD, quien recordó que su formación tiene representación ya en nueve cámaras regionales en Alemania e incluso varios eurodiputados.

Éxito también el de los liberales alemanes (FDP), que retornan a la Cámara regional berlinesa tras cinco años de ostracismo. El resultado de Berlín es reconfortante para la pequeña formación por el empuje que supone cara a las elecciones legislativas que se celebrarán en un año en Alemania.