La Rioja

Putin intenta convencer a los rusos de la limpieza de las legislativas de hoy

El presidente ruso Vladímir Putin, cuyo partido es favorito en las elecciones para renovar la Duma, la Cámara baja. :: Vyacheslav OSELEDKO / afp
El presidente ruso Vladímir Putin, cuyo partido es favorito en las elecciones para renovar la Duma, la Cámara baja. :: Vyacheslav OSELEDKO / afp
  • Las encuestas dan como ganador al partido gobernante, aunque pierde fuelle debido a la crisis económica

Los rusos están convocados hoy a las urnas para elegir a los 450 diputados de la Duma, la Cámara baja del Parlamento. Los sondeos vaticinan una ajustada victoria del partido del Kremlin, Rusia Unida, que sigue perdiendo fuelle a causa de la delicada situación económica que padece el país. Pero, pese a las turbulencias, la crisis y la pérdida de apoyos, todo indica que el presidente Vladímir Putin conservará el control total sobre el Parlamento y el resto de las instituciones del Estado.

A diferencia de todos los comicios habidos desde que apareció en escena, en 1999, esta vez Putin se ha preocupado especialmente de convencer a sus conciudadanos y a todo el mundo de que no habrá irregularidades, de que las legislativas de hoy serán limpias. Ha hecho varios llamamientos en esa dirección y, lo más reseñable, ha puesto al frente de la Comisión Electoral Central a Ela Pamfílova, exministra de Asuntos Sociales en el Gobierno ultraliberal de Yegor Gaidar, defensora del Pueblo y persona de reputación intachable. Pamfílova anunció el jueves en una rueda de prensa que, si no alcanza su objetivo de lograr unas elecciones justas y homologables, dejará el cargo. «Si fallo, dimitiré», aseguró.

Las fundadas sospechas de fraude electoral en las legislativas de diciembre de 2011 provocaron las mayores movilizaciones populares en contra de Putin desde su llegada al poder. Los analistas dudan que se repita ahora algo parecido. Sin embargo, pese al nombramiento de Pamfílova, más de la mitad de los rusos siguen pensando que los resultados de las elecciones serán manipulados de una u otra manera en favor del partido gobernante.

Así lo indica un sondeo dado a conocer el mes pasado por el Centro Levada, el único instituto sociológico independiente que venía funcionando en Rusia con normalidad. Meses antes, el mismo centro había publicado otra encuesta que ponía de manifiesto que el 75% de la población desea que Rusia restablezca sus relaciones con Europa y Estados Unidos. La difusión de estos sondeos le ha costado a Levada la acusación de estar financiado por Washington y su marginalización al ser calificado como «agente extranjero».

Lo que sí ha posibilitado Pamfílova es que partidos extraparlamentarios como Yábloko, grupo que encabeza el economista liberal Grigori Yavlinski; Parnas, formación que lideró el político asesinado Borís Nemtsov y ahora dirige el exprimer ministro Mijáil Kasiánov, y Rusia Abierta, financiada por Mijaíl Jodorkovski, el magnate que pasó 10 años en la cárcel por desafiar a Putin, puedan tomar parte en los comicios y en los actos de campaña. Eso antes era impensable, pero, pese a los avances, se han detectado episodios de persecución a algunos candidatos de Parnas y obstaculización de eventos electorales Y es que la inercia represiva desatada por el poder en los últimos años no tiene visos de desaparecer.

Navalni, fuera de la carrera

El que se ha quedado completamente fuera de la carrera por los escaños, al haber sido inhabilitado por la Justicia, ha sido el bloguero anticorrupción Alexéi Navalni, el más popular de los opositores. En las elecciones a alcalde de Moscú de septiembre de 2013, Navalni obtuvo el segundo puesto con más del 27% de los votos, el mejor resultado que logra un político extraparlamentario desde que Putin está en el Kremlin.

En cualquier caso, si los sondeos no se equivocan, ninguno de los partidos auténticamente opositores accederán a la Duma, ya que para ello tendrían que obtener más del 5% de los votos y ninguno de ellos alcanza siquiera el 3%. Según las encuestas, Rusia Unida logrará algo más del 41% de los votos, los ultranacionalistas del LDPR con Vladímir Yirinovski a la cabeza, sobre el 12,5%, los comunistas bajan al tercer puesto desde el segundo con el 7,4% y Rusia Justa, otra de las franquicias del Kremlin, el 6,3%. Se han inscrito en total 14 partidos.

Las elecciones deberían haberse celebrado el 4 de diciembre, pero fueron adelantadas al 18 de septiembre para evitar el efecto que pueda provocar el ulterior deterioro de la economía durante el otoño. El resultado es que la campaña electoral ha tenido lugar coincidiendo con las vacaciones estivales y no ha tenido apenas incidencia en la vida pública. No ha habido prácticamente mítines ni debates, pero Putin y su primer ministro, Dmitri Medvédev, han estado bien presentes.