La Rioja

Milicias del este se apoderan de dos de los principales puertos petroleros de Libia

Soldados libios se preparan para detonar un arsenal. :: reuters
Soldados libios se preparan para detonar un arsenal. :: reuters
  • Los enfrentamientos en Sedrá y Ras Lanuf debilitan al Gobierno de Unidad Nacional y la ONU cree que «acentuarán las divisiones» en el país

Trípoli. Las fuerzas del gobierno paralelo no reconocido en Libia -milicias del este del país dirigidas por el general Jalifa Haftar- lanzaron ayer un ataque sorpresa para hacerse con el control de las principales terminales petroleras del país, infligiendo un revés al Gobierno de Unidad Nacional (GNA) apoyado por la ONU. La ofensiva se produjo en la región petrolera, ubicada en el noreste del país, donde se encuentran las principales infraestructuras económicas de Libia.

Las tropas del general Haftar, jefe del Ejército ligado al gobierno de Tobruk -no reconocido por la comunidad internacional y basado en el este-, «controlan la terminal de Sedrá, el barrio industrial, la zona residencial y la terminal de Ras Lanuf», indicó su portavoz, el coronel Ahmad Al Mesmari. La toma fue confirmada por un comandante de los Guardias de las Instalaciones Petroleras (GIP), milicia leal al Gobierno de Unidad Nacional (GNA), basado en Trípoli. Los combates continuaban ayer, según un portavoz de los GIP. «Las fuerzas de Haftar lanzaron un ataque por la mañana empleando aviones y artillería», pero «no tomaron el control» del conjunto de las instalaciones, aseguró.

El emisario de la ONU para Libia, Martin Kobler, se dijo «preocupado» por los combates que, según advirtió, «acentuarán las divisiones» en Libia. Y es que, perder las instalaciones petroleras debilitaría al GNA, que se instaló en marzo en Trípoli. Desde entonces, trata a duras penas de consolidar su autoridad en el conjunto del país, hundido en el caos desde la caída del régimen del dictador Muamar Gadafi en el 2011.

Las fuerzas leales a este Gobierno de unión se concentran actualmente en la lucha contra el Estado Islámico (EI), implantado en el país desde 2015, tratando de expulsarlo totalmente de su bastión en Sirte, donde los yihadistas se resisten.

Aunque Libia dispone de las mayores reservas petrolíferas de África, es uno de los países miembros de la OPEP que menos produce. Entre el 2010 y el 2016 ha reducido su extracción a una quinta parte.