La Rioja

Las víctimas del 11-S podrán demandar a Arabia Saudí

Las familias y allegados de víctimas de los atentados del 11-S, cuyo 15º aniversario se conmemora mañana, podrán demandar ante la justicia estadounidense a otros países, como Arabia Saudí, según una ley aprobada ayer por el Congreso de EE UU. El proyecto de ley, rechazado por Riad, debe ser todavía sancionado por el presidente Barack Obama, quien ya había expresado su oposición a tal medida.

El rechazo de Obama se fundamenta en que una ley de este tipo contradice el principio de inmunidad soberana, que protege a los Estados de demandas civiles o criminales. «Esta iniciativa cambiaría una ley internacional de larga data sobre la inmunidad soberana y el presidente (...) mantiene la preocupación de que esta propuesta haga a EE UU más vulnerable ante otros sistemas judiciales en el mundo», afirmó el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest el pasado mes de mayo, cuando el Senado aprobó el proyecto por unanimidad. Ayer, la Cámara de Representantes votó por mayoría a favor de la ley denominada de Justicia contra los patrocinadores del terrorismo, conocida como JASTA, por sus siglas en inglés.

«No podemos seguir permitiendo que aquellos que hieren y matan a americanos se escondan detrás de vacíos legales, negando la justicia a las víctimas del terrorismo», dijo el congresista republicano Bob Goodlatte, presidente del Comité Judicial de la Cámara. Bajo la ley actual, las víctimas de terrorismo pueden demandar solamente a los países oficialmente designados por el Departamento de Estado como patrocinadores del terrorismo, como Irán y Siria. Pero no se ha probado hasta ahora la existencia de una complicidad oficial de Arabia Saudí en los ataques de Al-Qaida y el reino nunca ha sido implicado formalmente.

Solo sospechas

Quince de los diecinueve terroristas que el 11 de septiembre de 2001 secuestraron los aviones que se estrellaron en Nueva York, Washington y Pennsylvania eran saudíes, pero el Gobierno de Riad ha insistido desde entonces en negar su responsabilidad en los hechos y ha intentado obstaculizar la aprobación de la ley.

El pasado mes de febrero, Zacarias Moussaoui, apodado el '20 secuestrador', dijo a abogados estadounidenses que miembros de la familia real saudí donaron millones de dólares para Al-Qaida en los años 90. La embajada saudí negó las acusaciones de Moussaoui, pero sus declaraciones reavivaron el debate sobre si el Gobierno de Obama debe hacer pública una sección de 28 páginas del Informe de la Comisión 9/11.

Los documentos fueron publicados a mediados de julio. Muestran que aunque Estados Unidos investigó los nexos entre el Gobierno de Arabia Saudí y los ataques del 11 de septiembre de 2001, hubo muchas sospechas pero no pruebas.