La Rioja

Trump se lanza a por el voto de los colonos israelíes

Jerusalén. La campaña electoral da un salto de 10.000 kilómetros para lograr el apoyo de los votantes judíos que residen en Israel. Un salto que ha llevado a los seguidores del candidato republicano, Donald Trump, a cruzar la línea verde, la frontera reconocida internacionalmente entre Cisjordania, incluyendo Jerusalén Oriental, e Israel, y abrir su primera oficina en el asentamiento de Karnei Shomron.

Se trata de una «oficina que servirá de centro logístico para nuestras actividades», informó a la prensa Marc Zell, presidente de los republicanos en Israel, para quien se trata de un paso político importante ya que «he trabajado junto al equipo de Trump en una enmienda histórica para omitir cualquier referencia a Israel como ocupante y coincido con el candidato en que la construcción de casas, sinagogas o escuelas para árabes o judíos en Judea y Samaria (forma de referirse a Cisjordania) debe ser un tema que decida el Gobierno de Israel, no algo que se dicte desde EE UU», según recogió el diario 'Haaretz'.

Las palabras de Zell contrastan con las de Tzvika Brot, responsable de la campaña republicana en Israel, quien aseguró a los medios que el hecho de abrir una oficina en los territorios ocupados, y el plan es que cada semana se vaya moviendo de colonia en colonia, «no tiene un mensaje político, se trata simplemente de dar la oportunidad al mayor número posible de ciudadanos de ejercer su derecho al voto». El centro de los asentamientos no tiene relación directa con el Comité Nacional Republicano y sus promotores insisten en que se trata de una iniciativa de los seguidores de Trump, aunque tienen «contacto diario y directo» con el partido.

En Israel viven unos 300.000 estadounidenses, de los que 200.000 tienen derecho al voto, según la organización Republican Overseas Israel (ROI). De ellos, unos 80.000 habitan en los territorios ocupados y los seguidores de Trump esperan contar con su apoyo. Ya tienen el respaldo público de líderes colonos como Yossi Dagan, del Likud, que se saltó el consejo del primer ministro Benyamin Netanyahu sobre la conveniencia de mantenerse al margen de la campaña estadounidense y declaró que «hemos sufrido mucho por la presión internacional dirigida por Barack Obama, que nos impide construir nuevos barrios, escuelas o guarderías y claramente daña nuestra seguridad», según recogió 'The Times of Israel'.

Los responsables de la campaña recuerdan que en 2012, el 85% de los votos emitidos en Israel fueron para el republicano Mitt Romney. En esta ocasión el resultado parece más reñido ya que Trump despierta cierto recelo porque resulta impredecible y las encuestas realizadas en mayo por los medios locales otorgaron la victoria a su oponente, Hillary Clinton. El 'lobby' judío tiene un papel clave en las elecciones estadounidenses y en el Israel del siglo XXI los colonos se han convertido en uno de los sectores más influyentes en la vida política. Aunque el discurso oficial de Estados Unidos y la UE censura la expansión de los asentamientos, Israel ya cuenta con más de cien colonias ilegales en Cisjordania en las que habitan más de medio millón de israelíes, una política que aleja cada día más la solución de los dos Estados.