La Rioja

Ofensiva yihadista en feudos de El-Asad

Destrozos tras el atentado suicida en la ciudad siria de Tartús. :: afp
Destrozos tras el atentado suicida en la ciudad siria de Tartús. :: afp
  • El EI castiga con ataques suicidas bastiones del régimen y los kurdos, mientras Putin y Obama confirman su desacuerdo sobre Siria

Apenas 24 horas después de que Turquía declarase su frontera limpia de presencia del Estado Islámico (EI), los seguidores del califa Ibrahim respondieron con una cadena de atentados en Siria que dejaron al menos 40 muertos. Atentaron contra objetivos en las zonas bajo control del Gobierno y de las milicias kurdas y el golpe más sangriento se produjo en la ciudad costera de Tartús con una doble operación suicida en la que murieron al menos 30 personas, según la agencia oficial Sana. Bastión alauí, secta a la que pertenece la familia del presidente Bashar el-Asad, Tartús es un lugar estratégico ya que allí se encuentra la base naval de Rusia, la única que tiene en el Mediterráneo.

El EI empleó la misma estrategia que ha usado en muchas ocasiones tanto en Siria como en Irak: tras la explosión de un vehículo, un segundo suicida se inmoló cuando los equipos de rescate y personas presentes se acercaban para atender a las víctimas. La agencia Amaq difundió el comunicado de reivindicación del grupo yihadista en el que informaba de una «serie de ataques suicidas simultáneos» en la capital, Damasco, Tartús, Homs y en la ciudad kurda de Hasakeh.

La violencia no cesa en Siria, y esta guerra fue uno de los puntos tratados por EE UU, Rusia y Turquía en la cumbre del G-20 en China. Los presidentes Barack Obama y Vladímir Putin calificaron su encuentro de «productivo», según el mandatario estadounidense, ya que «a pesar de todo, hay un cierto acercamiento de posiciones y una comprensión de lo que podríamos hacer para bajar la intensidad de la situación en Siria», declaró Putin.

Un tono conciliador que contrasta con la falta de avances en la reunión entre sus ministros de Exteriores, John Kerry y Serguéi Lavrov, y la gravedad de la situación sobre el terreno donde, además de los atentados del EI, la noticia militar del día fue el avance del Ejército en Alepo. Las fuerzas de El-Asad, con el apoyo de la milicia libanesa de Hezbolá, lograron cercar de nuevo los distritos opositores del este de la segunda ciudad del país. Unos 300.000 civiles viven a este lado de Alepo, una plaza en disputa desde el verano de 2012.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, otra de las voces con más peso en una guerra en la que sus tropas toman parte de forma directa desde el lanzamiento de la operación 'Escudo del Éufrates', urgió a americanos y rusos a alcanzar un pacto «tan pronto como sea posible» y manifestó su esperanza de que fuera posible una tregua en el área de Alepo antes de la festividad de Eid al-Adha, la fiesta del sacrificio que los musulmanes de todo el mundo celebrarán la próxima semana. Tropas de Ankara avanzan con el Ejército Sirio Libre (ESL) para asegurar su frontera e impedir la presencia del EI y, sobre todo, evitar que las Unidades de Protección Popular kurdas (YPG) establezcan un corredor que una los tres cantones kurdos de Siria.