La Rioja

Londres estudia cómo controlar la inmigración

  • El ministro del 'brexit', David Davis, asegura que restringir las llegadas de europeos a Reino Unido es una prioridad en la negociación con Bruselas

Londres. La inmigración tendrá prioridad sobre el libre comercio en los objetivos de la negociación del Gobierno británico sobre la marcha de la Unión Europea. Así lo indicó el ministro para la Salida de la UE, David Davis, en su primera comparecencia parlamentaria en el cargo. «'Brexit' significa salir de la UE. Decidiremos sobre nuestras fronteras, nuestras leyes y el dinero del contribuyente», dijo ayer en la jornada inaugural de los Comunes tras el receso de verano. Davis considera «muy improbable» la continuidad del Reino Unido en el mercado único si ello conlleva la aceptación del libre movimiento de ciudadanos comunitarios. «Buscamos una solución única, una nueva relación con la UE que corresponda al hecho de que somos una de las potencias comerciales del mundo».

La primera ministra, Theresa May, descartó aplicar un sistema de puntos a la entrada de europeos, echando tierra sobre una promesa electoral de los partidarios del 'brexit', incluidos destacados miembros de su Gabinete. Se desató la alarma en la derecha radical, lo que forzó una aclaración de su posición en el cierre de la cumbre del G-20 en la ciudad china de Hangzhou. «Quiero un sistema que permita al Gobierno decidir quién entra en el país. la gente quiere ver un elemento de control, y un sistema basado en puntos no lo otorga», señaló.

En Westminster, Davis explicó que la nueva dirigente conservadora aboga por un sistema migratorio «riguroso» y ajustado a lo «que votaron los británicos». Restricciones al libre movimiento de trabajadores comunitarios se percibe como la causa principal que llevó a votar a favor del 'brexit' a 17,5 millones de personas, el 51,9% del electorado.

El ministro compareció en la Cámara flanqueado por sus dos colegas y rivales directos en el frente por sacar a Reino Unido de la UE: Boris Johnson, a cargo de Exteriores, y Liam Fox, en Comercio Exterior. Los tres proyectaron una visión de unidad en el reducido encuadre de las cámaras de televisión del Parlamento después de un verano de alusiones, rencillas y discordia.

Theresa May dirige con cautela el proceso porque, según dijo Davis ayer, «nos llevará tiempo» dar con el filo «correcto» de la negociación con la Unión Europea. El ministro adelantó sin embrago los «principios» que le guiarán hacia el objetivo final: crear un consenso nacional, priorizar el interés de todo el país, eliminar la incertidumbre y asegurar «fuera de toda duda la soberanía y supremacía del Parlamento» de Westminster.