La Rioja

Los besos de Juncker amenizan la cumbre

Juncker estampa un par de besos al presidente chino. :: AFP
Juncker estampa un par de besos al presidente chino. :: AFP

El inicio de la cumbre del G-20 en Hangzhou comenzó con la tradicional bienvenida del anfitrión, Xi Jinping, a los líderes mundiales, una formalidad en la que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se saltó el protocolo estampando un par de besos al líder chino. El presidente del gigante asiático, procedente de una cultura donde los besos son algo casi desconocido, incluso entre familiares, aceptó los ósculos del político europeo sin inmutarse, pero los periodistas que presenciaron este quiebro prorrumpieron en risas y carcajadas al ver la imagen en pantalla.

También la canciller alemana, Angela Merkel, que cerraba la comitiva de líderes en la sesión de saludos, sorprendió a los responsables de la organización al decidir quedarse a charlar un rato con Xi Jinping, pese a que el líder oriental le señalaba el estrado donde debía dirigirse para posar en la foto de familia. La germana no hizo caso de las señales ni a las de una de las jóvenes encargadas del protocolo, y siguió charlando animadamente con el presidente del país anfitrión, tal vez en inglés, aunque es un idioma que éste no domina y que raramente utiliza en público.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quiso ayer calmar los ánimos después de que miembros de su delegación se enzarzaran el sábado con funcionarios chinos en el aeropuerto de Hangzhou por el dispositivo de seguridad y las restricciones a la prensa, y recordó que «no es la primera vez». «Y no sólo aquí, pasa en muchos otros lugares, incluyendo, por cierto, a nuestros aliados. Parte de ello es porque tenemos un equipo de prensa mucho más grande», enfatizó Obama.