La Rioja
Imagen del vídeo del EI. :: ec
Imagen del vídeo del EI. :: ec

«Era checheno y fue decapitado. Quien lo haya matado no vivirá mucho»

  • El presidente de la región rusa promete vengar el asesinato de un espía a manos del EI, que amenaza a Moscú con nuevos atentados

Como si se tratase de un ajuste de cuentas entre clanes mafiosos, el presidente de la región rusa de Chechenia, Ramzan Kadirov, prometió ayer que vengaría el asesinato de un supuesto espía a manos del Estado Islámico, que la noche del miércoles difundió un nuevo vídeo para exhibir su decapitación. «Sí, era checheno y fue decapitado. Está probado con hechos», confirmaba en una comparecencia de prensa en la que lanzó una advertencia a los responsables, a los miembros del grupo terrorista: «Quien haya matado a este hombre no vivirá mucho».

El vídeo en cuestión muestra la ejecución del agente secreto, que antes de morir 'confiesa' que fue enviado por los servicios de Inteligencia rusos para «espiar» al califato, tanto en Irak como en Siria. Detalla cómo fue captado contra su voluntad por las fuerzas de seguridad cuando vivía en Grozni. Acto seguido, explica su viaje y su papel como informador.

Un yihadista, que en todo momento habla ruso, amenaza al Kremlin con más ataques, haciendo referencia al derribo del avión en la península del Sinaí con 224 pasajeros a bordo -un atentado atribuido a una célula local-. «No encontraréis seguridad en vuestras casas, mataremos a todos vuestros hijos». Tras avisar a Moscú de su «futura derrota», corta la garganta y la cabeza del presunto espía. Como es habitual en las piezas audiovisuales que divulga el EI, en la grabación aparece un hombre vestido con un mono naranja, similar al de los presos de la cárcel militar que Estados Unidos mantiene en Guantánamo.

Contra la población civil

El radical recuerda los bombardeos de Rusia, ofensivas que, asegura, han matado a mujeres, menores y ancianos. «Os habéis unido a los tiranos», afirma en referencia al régimen sirio de Bashar el-Asad, Estados Unidos y otros países de la coalición internacional. La novedad reside en que se trata del primer ciudadano ruso que cae en manos del EI. Hasta ahora, el Gobierno de Putin no había informado de que uno de sus nacionales estuviera retenido por los terroristas.