
Los Formula 1 de Red Bull se desarrollan con tecnología PLM. Nacho Doce
Diseñadores y fabricantes han recuperado hasta el 75 por ciento de su tiempo al eliminar las partes aburridas y repetitivas
Pocos productos tienen que cambiar tanto y tan rápido como un monoplaza de Formula 1. Cada carrera supone un nuevo reto aerodinámico, y exige un coche acorde al circuito. Pequeñas y grandes modificaciones en una máquina muy compleja en la que interactuan decenas sistemas. Motor, suspensiones, caja de cambio, neumáticos, alerones y todas las superficies del bólido tienen que adaptarse. La tecnología PLM ('Product Lifecycle Management', 'gestión del ciclo de vida de producto') permite coordinarlas para obtener los mejores resultados.
Integrar todas las partes del proceso, desde el diseño de piezas y la simulación de sus efectos, hasta la fabricación y el ensamblado, es lo que permite a las escuderías tener
un coche nuevo listo cada Gran Premio. «El software PLM de Siemens juega un papel importante dentro de la empresa, aportado datos de nuestros diseñadores e ingenieros a nuestras instalaciones de fabricación», dijo
Christian Horner, jefe del equipo Red Bull.
El software de la compañía alemana permite al equipo de ingenieros pasar de la idea a la pieza definitiva a golpe de click. También, disponer de toda la información relevante en un mismo lugar, lo que les ha permitido tener que fabricar menos prototipos y, por tanto, desperdiciar menos materiales. Los responsables de cada parte del monoplaza, además, tienen así acceso a cada cambio realizado por el resto de compañeros, para que cada modificación tenga sentido en el conjunto.
Eficiencia industrial
La tecnología PLM divide la vida de un producto —o sus partes— en cuatro etapas: concepción, diseño, fabricación e implementación. Hace que el tránsito desde una buena idea hasta su puesta en práctica sea ágil. Según Siemens, en el caso del equipo Red Bull de Formula 1, diseñadores y fabricantes han «recuperado hasta el 75 por ciento de su tiempo al eliminar las partes aburridas y repetitivas».
La idea tras PLM es que cada parte del proceso completo de desarrollar y poner en el circuito un monoplaza, cada ingeniero y diseñador esté al tanto de todo lo que ocurre. En el caso de la Formula 1, incluso el desempeño del vehículo durante la carrera forma parte de la información con la que se trabaja para preparar la siguiente.
Lo que sirve para la Formula 1 también se puede trasladar a otras facetas del diseño industrial menos extremas. PLM es una de las tecnologías que permite competir a los grandes fabricantes de alta tecnología en un mercado global y de cambios constantes. Tener el mejor producto al mejor precio, también es un Gran Premio.