La orgía de Mosley, en capítulos
El pasado domingo, el semanario inglés, con formato de periódico dominical, publicó extractos de un vídeo en el que se veía a Mosley aplicado al papel de comandante de un campo de concentración que da órdenes en alemán a las prostitutas y las golpea en el trasero con un látigo, idéntico 'castigo' al que él también recibe.
Mosley, de 67 años, casado desde hace 48 con Jean y padre de dos hijos, negó al instante el perfil nazi de la reunión y admitió su participación en la orgía. El padre de Mosley, Oswald, fue un destacado dirigente nazi inglés y amigo personal de Hitler.
'News of the World' descubrió ayer el testimonio lleno de detalles íntimos de una de las cinco prostitutas que prefirió mantener su nombre en el anonimato. La chica cuenta que Mosley reclamó los servicios a una madame, Mistress Switch, y que quiso un espectáculo de corte fascista. «Max quería ser azotado hasta sangrar», explica la muchacha.
El encuentro del presidente de la FIA con las chicas tuvo lugar en un piso del lujoso barrio londinense de Chelsea el pasado 28 de marzo. Un día después, 'News of the World' ya tenía en su poder el vídeo. La grabación corrió a cargo del propio Mosley, según el testimonio de la prostituta anónima. «Colocó la cámara en la repisa de una ventana y le gustaba disfrutar luego de la cinta en su intimidad».
Según la fuente del periódico inglés, no es la primera vez que el presidente de la FIA organizaba este tipo de numeritos. «Suele utilizar estos servicios tres o cuatro veces al año». El cliente quiso esta vez una 'dominatrix' alemana, Mistress Zena, una teutona que se vistió con uniforme militar, junto con otra joven, Mistress Abi, que también se equipó de cuero.
«Me dijeron que esperara una marcada temática nazi, con humillantes inspecciones corporales, brutalidad y dos chicas sumisas, llamadas Leah y JD, que serían las prisioneras en el campo de concentración», explica la señorita.
La orgía le costó 3.200 euros a Mosley, siempre según los detalles revelados por la prostituta. «Mosley es un verdadero sadomasoquista, ya que, además de gustarle ser azotado, también disfruta pegando. En otras ocasiones en que ha usado los servicios de prostitutas el escenario ha sido diferente, como un proceso judicial en el que él era el prisionero que debía ser azotado».
Max Mosley comparecerá el próximo jueves en París en la Asamblea de la FIA en la que expondrá su visión del asunto. «Creo que en pleno siglo XXI los adultos no se preocupan por los asuntos sexuales a menos que no sean ilegales o dañinos», ha comentado.
















