La timadora de los famosos, al trullo

Carla Pereyra y Mónica Gil Manzano (derecha) fueron socias en un negocio de cosmétca. :: el mundo/
Carla Pereyra y Mónica Gil Manzano (derecha) fueron socias en un negocio de cosmétca. :: el mundo

Mónica Gil, estafadora de futbolistas, artistas y tertulianos de la tele, acepta otra condena. Seguirá en Alcalá Meco

INÉS GALLASTEGUI

Mónica Gil Manzano, bautizada por la prensa rosa como la 'estafadora de los famosos' y en la cárcel desde hace diez días, aceptó ayer una condena de 18 meses de prisión por timar a un amigo 58.000 euros, en un caso que se remonta a 2015. La pena se suma a otra idéntica que le cayó por despistarle 850.000 euros al exfutbolista del Atlético de Madrid Mariano Pernía. Entre quienes pagaron por pisos o productos financieros inexistentes a la empresaria se encuentran, según los mentideros, estrellas del balón, tertulianos de la tele, artistas, políticos y gente anónima pero rica.

No ha trascendido mucho de las andanzas de esta mujer sociable y dicharachera de 46 años antes de aterrizar en su piso de la calle Alfonso VI, la nueva 'milla de oro' del barrio madrileño de Chueca. Al parecer, se sirvió de su amistad con Carla Pereyra, la mujer del entrenador colchonero, 'Cholo' Simeone, con la que compartía un negocio de cosmética, para codearse con VIPs y famosos. Tampoco dudaba en inventarse una familia influyente -como un padre en el Banco de España- o contactos en la mismísima Casa Real -era amiga de un guardia civil que trabajaba como escolta- para captar a sus víctimas, a las que habría estafado unos tres millones de euros.

Ella confiaba en que la opacidad de gran parte de las transacciones -es plausible que se trate de dinero negro- la mantendría a salvo, pero su buena estrella comenzó a apagarse el año pasado, cuando la Audiencia Provincial de Madrid la condenó a año y medio de prisión y a indemnizar con 500.000 euros a Pernía, al que cobró para comprar unos fondos de inversión que nunca llegó a contratar. Como no tenía antecedentes, en aquel momento quedó libre.

Cobraba por operaciones financieras e inmobiliarias sin dar nada a cambio

Su 'modus operandi' favorito consistía en ofrecer pisos embargados en zonas pijas de la capital, como el barrio de Salamanca, con descuentos de hasta el 70% sobre su precio de mercado. Las víctimas, cegadas por el renombre de sus presuntas amistades y por su ropa de marca, le entregaban grandes sumas de dinero. A veces firmaban un contrato; otras, ni eso.

Pillados in fraganti

Cuando el buen rollo se terminaba y el estafado comenzaba a desconfiar, venían las amenazas. Así fue detenida el 21 de junio: el empleado de una sucursal bancaria llamó a la Policía al sospechar que Gil y el hombre que la acompañaba estaban coaccionando a una clienta, que sacó 37.000 y 38.000 euros en días consecutivos. Según 'El Mundo', la pareja había ofrecido a la mujer una vivienda de 800.000 euros a precio de ganga, pero debía pagarla por adelantado y solo podía verla una semana antes de la entrega de llaves. Cuando se percató de que algo extraño ocurría, la intimidaron. Ya habían aligerado su cuenta en 270.000 euros. Dados sus antecedentes y las otras tres denuncias en curso, el juez decretó prisión sin fianza.

El bailarín Joaquín Cortés, el productor musical Miguel Ángel Arena y Luis López, hermano del cantante Pablo López, son algunas de las supuestas víctimas citadas por 'Vanitatis', pero se da por hecho que hay más. Jorge Javier Vázquez, Kiko Matamoros y Mila Ximénez han admitido que la ahora presidiaria les hizo varias propuestas para multiplicar su dinero fácilmente, pero la oferta les olió «rara». La colaboradora de 'Sálvame' llamó «psicópata» a su vieja amiga al enterarse de que no solo había intentado limpiarle los ahorros de toda una vida, sino que estaba utilizando su nombre para engatusar a otros incautos.

Según el portal del cuché virtual, Mónica apareció ayer en el acto de conciliación en la Audiencia «cabizbaja, esposada y con un vestido verde hasta los pies» y aceptó 18 meses de cárcel en lugar de los 5 años que pedían la Fiscalía y la acusación particular. Es muy probable que tenga que cambiar su coqueto piso de la zona más 'cool' de Madrid por la celda de Alcalá Meco una buena temporada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos