Una belleza maldita

La diseñadora Stella McCartney ensalza la feminidad con cuerpos lastrados por el cáncer de mama. Su madre murió de esta enfermedad

La moda, tan colorida, tiene también un perfil sombrío. Stella McCartney, la hija del 'beatle' más famoso y con fama de rebelde -es vegetariana y prescinde del uso de pieles de animales en la fabricación de sus prendas- ha ensalzado la feminidad a través de la cámara de David Jay. En vez de recurrir a las modelos espectaculares que saca en sus desfiles, muestra a mujeres lastradas por el cáncer de mama. Su madre, Linda, una prestigiosa fotógrafa y destacada activista por los derechos de los animales, murió de esta enfermedad.

En la campaña 'No less a woman (No menos mujer), las top que copan portadas de revistas y arrasan en las pasarelas ceden todo el protagonismo a mujeres enfermas que posan con los pechos reconstruidos o sin pelo. Jay, que también perdió a una íntima amiga suya por esta causa, las capta desnudas, casi descarnadas. Igual que comenzaron a sentirse cuando les tocó afrontar el momento más difícil de sus vidas. Con los rostros cansados en muchos casos, y sin apenas maquillaje en otros, Stella McCartney reproduce «otro tipo de belleza» con mujeres anónimas y reales. Salen de perfil, de frente, incrédulas, pensativas o acariciando cariñosamente a sus mascotas. Otras veces, como en el caso de Jolene V., rozan sus cuerpos con algunos amigos. Todas proyectan una mirada entre la angustia e incertidumbre, la misma que experimentaron cuando recibieron la noticia que nunca hubiesen deseado escuchar o cuando ya se sometían a tratamientos de quimioterapia.

Pero todas, sin excepción, lucen orgullosas sus cicatrices. Para Shannon, que nunca quiso reconstruirse los pechos, son sencillamente «una bendición, nunca un castigo. Así que ésta soy yo ahora. Plana y fabulosa. Ya no tengo estrías, ni me preocupo de la celulitis», se sincera enfrente del espejo. Jolene V., que sólo tenía 17 años cuando le diagnosticaron el mal, es una de las dos protagonistas fallecidas de este reportaje. Murió pocos días antes de la inauguración de la exposición The Scar Project. Sus últimas palabras representan un aliento de esperanza y superación: «Que mi familia nunca olvide lo que luché por mi vida», decía.

Nadie se olvida de las pacientes mujeres que se enfrentan a una enfermedad a la que Stella McCartney ha puesto rostros. «La falta de una parte del cuerpo no te hace menos mujer», reflexiona. El centenar de imágenes que componen esta colección reflejan, por desgracia, mucho dolor. La moda vuelve a tocar la fibra y recordar que todos los apoyos son pocos. «Al cáncer no le importa si solo tienes 17 años, como Jolene. Ella se fue a descansar en paz tras patear el culo a esta enfermedad horrible y odiosa durante nueve años», lamenta el amigo de los brazos tatuados.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos