El azul Klein (de la discordia) de Sergio Ramos

El azul Klein (de la discordia) de Sergio Ramos

Acapara miradas, pero hay que tener mucho cuidado al combinarlo porque cualquier error puede pasar factura y, si no, que se lo digan a Sergio Ramos

Inmaculada González
INMACULADA GONZÁLEZLogroño

Sí, lo sabemos, el azul Klein es uno de los tonos estrella de la temporada y no es la primera vez durante el invierno que acapara las miradas y el protagonismo de las redes o las revistas más importantes de moda. Pero, queridos amantes de este tono tan peculiar como llamativo, hay que tener mucho cuidado al combinarlo porque cualquier error puede pasar factura y, si no, que se lo digan a Sergio Ramos.

El futbolista ha demostrado ser todo un "fashionista" al atreverse con este color tan estridente pero, lo que no tenía muy claro, era cómo combinarlo... (un consejo, Ramos, este color -como muchas cosas en la vida y en la moda- hay que usarlo en pequeñas dosis), pero al parecer no conocía esta premisa y allí que se lanzó a la aventura, a por todas y a lo loco.

Ramos asumió que el Klein era el color de la temporada y lo incluyó en el abrigo, las zapatillas y.... ¡oh, horror! en la gorra -también-. Pero todavía hay algo peor en su estilismo ¿no lo habéis visto aún? No sabemos si es cosa nuestra o se trata de un efecto óptico pero todo apunta a que lleva los calcetines por encima del pantalón....

A ver, como decirlo... Los calcetines sólo pueden estar por encima de una cosa: del pijama, en puro invierno y, por supuesto, cuando nadie nos ve.... Pero, volvamos al asunto principal y que ha prendido fuego en las redes sociales: El total look azul.

Como decíamos, este tono hay que usarlo en pequeñas dosis ya que si no, podemos dar lugar a memes y comparaciones de lo más recurrentes en internet. El estilismo de Ramos ha servido como inspiración para convertirlo en repartidor de pizzas, ferretero, fontanero, mecánico, Pocoyó... e incluso de Luigi en la película Súper Mario Bross (lo reconocemos, éste ha sido el que más nos ha gustado), y es que la gorra, invita a ello.

Seguramente Ramos no tenía ni idea de la polémica que iba a surgir en torno a su estilismo pero, no hay mal que por bien no venga, el estilo hay que pulirlo poco a poco y, por algo se empieza.

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