«No hay nada más incorrecto que lo político»

Gusto culinario. «El Rey Juan Carlos me dijo: 'Oye, está muy bueno el arroz'». luis ángel gómez/
Gusto culinario. «El Rey Juan Carlos me dijo: 'Oye, está muy bueno el arroz'». luis ángel gómez

«En mi escena del sofá con Bertín en su programa, él hizo de monja y yo de Tenorio» Paco Arévalo Cómico

ARANTZA FURUNDARENA

Nunca a una paella le había cundido tanto el arroz... Tras seis meses de mediático cabreo, Bertín (63 años) por fin perdonó a Arévalo (70) el «error» de haber colgado en Twitter la famosa foto de la paella con el rey Juan Carlos. Eso sí, fue una reconciliación ante las cámaras. «Lo que se vio es una película. El abrazo ya nos lo habíamos dado», desvela Arévalo.

- Hay quien dice que el enfado era un montaje.

- No, no. Yo no acostumbro a decir mentiras. Dije en televisión la verdad: que a raíz de haber subido esa foto Bertín me había dejado de hablar.

- ¿Bertín no es de dar explicaciones?

- Él es una especie de persona bipolar. Te arma una bronca de miedo y a los diez minutos ni se acuerda. Pero luego algunos malmetieron. Comentaron que era un asunto de dinero, que yo le pedía trabajo a Bertín... Todo mentira. Entonces el propio Bertín dijo: «Vamos a cortar esto».

- ¿Le llamó?

- Me mandó una nota muy bien escrita, porque él escribe muy bien. En ella decía que nuestro cariño está por encima de todo.

- Y la audiencia también...

- Nosotros vivimos una vida de ficción, una vida de televisión y esto tenía que verlo el público.

- Llegó muy nervioso a la casa de Bertín.

- Lo que se vio es una película. Yo me subo al coche y sé que hay una cámara, soy actor. Nervioso no estaba. Ya habíamos hablado y nos habíamos dado un abrazo tremendo. Había estado con él desde la mañana hasta la hora que me tocó grabar.

- ¿Ensayaron mucho la escena del sofá?

- No hizo falta. Pero en ese sofá, como no tiene respaldo, más que sentarte te acuestas. Lo pasé fatal. No me acoplé.

- ¿Quién era don Juan y quién doña Inés?

- La seducción entre los dos está más que conseguida. Pero hicimos un Tenorio en el cual Bertín hacía de monja y yo de don Juan, ja, ja, ja...

- ¿Él es más altivo?

- No. Bertín es como un niño grande que tiene un arrebato y luego se olvida. Yo en cambio cuando me enfado de verdad puedo estar sin hablarme con un amigo doce años. Pero con Bertín, en treinta años de amistad y seis y medio compartiendo escenarios, no me había enfadado nunca. Es un compañero fenomenal.

- ¿Le ha llegado a explicar por qué se molestó tanto?

- Parece ser que las cosas del Rey emérito son privadas siempre. Bertín decía que difundir esa foto era una falta de respeto. Pero yo no creo que se haya enfadado la Casa Real. La paella, por cierto, fue en mayo. Luego el Rey se fue a los toros. Yo presumo de español y estoy muy contento de haberle hecho una paella y que él me dijera: «Oye, está muy bueno el arroz».

- No le voy a preguntar si hablaron de Cataluña, porque Bertín le cuelga...

- Allí no se habló de política. Se habló de toros y de cosas normales, en un ambiente coloquial. También estaba la infanta Elena. A los dos les gustan mucho los chistes.

- ¿Contó usted alguno?

- No. La única broma que me permití fue decirle: «Señor, después de esto, yo tendría que ser paellero mayor del reino»... Él sonrió.

- ¿La corrección política le ha dejado sin repertorio?

- No hay nada más incorrecto que lo político. El humor ha cambiado en España. En Twitter me critican mis chistes de gangosos y sin embargo muchos enfermos de paladar me saludan con cariño. Hoy no se pueden contar chistes de mariquitas, cuando es algo que está en la sociedad. Yo tengo muchos amigos gays. Y son graciosísimos. Una cosa es imitar y otra ofender.

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