HACIA LA IGUALDADPapás de permiso

El análisis de Libertad González sobre el coste-efectividad de estas políticas también quiere abordar la ampliación de los permisos pagados de paternidad, que pasaron de tres días naturales a dos semanas en 2007 y a cuatro en 2017. Sería la primera investigación sobre el efecto de esas medidas en la salud de los pequeños, aunque ya hay estudios que han analizado su repercusión para la igualdad. El catedrático de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid Gerardo Meil concluyó en 2012 que aquellos que se habían tomado su permiso, una vez finalizado ese tiempo, dedicaban de media 48 minutos más al cuidado de sus hijos que quienes no habían ejercido su derecho. Y la diferencia era aún mayor en los progenitores que se habían acogido a una reducción de jornada en el trabajo (1,3 horas más) y los que tomaron una excedencia (2,3 horas más). A diferencia del permiso, que se disfruta justo después del nacimiento y en el que los padres sirven de soporte a las madres, en las otras los varones suelen quedarse solos con los niños. «En ese periodo se establece entre el padre y el bebé el mismo vínculo que con la madre», explica el sociólogo. En otros países se ha comprobado que, si la pareja acaba divorciándose, los progenitores que participaron en la crianza temprana tienen menos probabilidades de convertirse en «padres ausentes».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos