«Lo que iban a ser cuatro meses ya son ocho años»

Lain (derecha), como jurado en una universidad de Taipei. :: l. s./
Lain (derecha), como jurado en una universidad de Taipei. :: l. s.

Al arquitecto navarro Lain Satrustegui la oportunidad -«una casualidad del destino»- le llegó a traves del 'feng shui', el sistema filosófico chino basado en la armonía del espacio. Lo que trasladado a la construcción es resumido por nuestro protagonista como «la forma en que la energía fluye a través de los edificios», fomentando las fuerzas positivas y eliminando las negativas. «Cuando trabajaba en Madrid frecuentaba un restaurante vegetariano regentado por una taiwanesa profesora de 'feng shui' que me impulsó a profundizar en él en una universidad de su país. Y me animé». Tanto que «lo que iba a ser una estancia de cuatro meses se ha multiplicado a ocho años», porque en ese periodo fueron encadenándose interesantes proyectos en el mismo país de Extremo Oriente. Así que, Satrustegui, navarro de Aoiz, premio extraordinario de su promoción, decidió montar en Taipei, «junto a otras personas», el estudio OMI, un despacho de éxito del que es codirector y que cuenta con oficinas en Barcelona y Kioto (Japón).

A finales de junio, un vistoso trabajo de OMI, el Centro Cultural Xiafu, fue inaugurado en el distrito de Linkou, en Nuevo Taipei. La obra ha recibido el Premio Nacional a la Excelencia en Construcción. Lain se ha adaptado a dos aspectos básicos en Taiwán, el idioma y «la cultura del trabajo». Para llegar a manejarse «bien» con el chino, «dificilísimo porque tiene miles de letras», asistió a clases «dos años y medio». Lo ha aprovechado. «En el trabajo hablo chino, con mi pareja también y los últimos cuatro años he dado clases en la universidad». ¿Respecto a lo segundo? Se confirma el estereotipo. «Intento descansar un día a la semana, pero no siempre lo consigo. Y descansar dos ya es un lujo. Tienes que hacerte a una cultura muy distinta». Algunos detalles: «La mentalidad de cerrar los domingos aquí no existe. Hay supermercados que abren 24 horas al día. Salvo los empleados públicos, mucha gente trabaja los fines de semana». A cambio, el país disfruta de «un sistema sanitario muy bueno, un nivel de educación altísimo o una red de transportes extraordinaria».

Para sobrellevar la tensión, el vegetariano Lain hace deporte (cuando puede), meditación (a diario) y yoga (una vez por semana). Visita a la familia una vez al año. «Es importante mantener el contacto».

Fotos

Vídeos