HÉROE

ARANTZA FURUNDARENA

Menos Tarzán, que evidentemente era vasco, no tiene nada de raro que los superhéroes sean tipos irrelevantes y de perfil bajo. Si Jesucristo nació en un pesebre rodeado de animales de carga, ahora sabemos que Spiderman es un 'sin papeles' subsahariano. Cada vez que intento volver a ver el vídeo del heroico Mamoudou Gassama rescatando a ese niñito en París me obligan a tragarme un trozo de anuncio que invita a visitar el valle del Loira, comprar un perfume con olor a flores o encargar una camiseta personalizada. Uno no es nadie hasta que lo esponsorizan. Pero dónde estarán todas esas marcas cuando se trata de patrocinar a cualquier ciudadano de a pie susceptible de abrirse algún día la camisa para mostrar debajo la S de Superman... La paradoja es que la hazaña de este humilde chico de Malí, tan 'Intocable' como el personaje de Omar Sy en la famosa película, está sirviendo para promocionar toda Francia y sus productos.

Ahora es fácil aplaudir a Mamoudou Gassama (Mamadú Gassamba, en la versión más sandunguera). Queda casi obvio ofrecerle la nacionalidad francesa (cara la venden, por cierto) y conseguirle un trabajo en el cuerpo de bomberos. Pero ¿y ayer, o hace una semana o un par de meses atrás? El joven Gassama era la misma persona. Pero sin el deslumbrante y ejemplar episodio del rescate, sus habilidades para escalar edificios (unidas a su color de piel y a su condición de ilegal) lo habrían convertido a ojos de muchos franceses (y europeos) en directamente sospechoso de pertenecer a una banda especializada en desvalijar viviendas.

Es más, ese día la Policía parisina podría haber recibido fácilmente dos llamadas desde el mismo lugar. La de un peatón alertando desde la calle del peligro de un niño colgado de un cuarto piso y la de, por ejemplo, la señora del segundo que, ajena al drama del chiquillo del vecino del cuarto, ve desde el interior de su casa a un negro trepando por su balcón y marca el número de emergencias al grito de '¡Nos están robando!'. Está claro que para ser ciudadano francés el africano lo tiene crudo. Al certificado de buena conducta hay que agregarle ahora destrezas dignas del Circo del Sol. El nuevo lema oficial de Francia debería ser: Libertad, igualdad, fraternidad... y heroicidad.

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