«Cada vez disfruto más bailando a lo agarrado»

«Cada vez disfruto más bailando a lo agarrado»
CARRERA

Se confiesa tímido, lo que no le impide explayarse cuando se sube a un escenario. «Es mucho más fácil que cuando eres tú mismo y estás desnudo ante la vida», dice

JAVIER GUILLENEA

Empezó a bailar a los seis años y desde entonces no ha dejado de hacerlo. Jon Maya (Rentería, Gipuzkoa, 1977) llegó a lo más alto de la danza tradicional vasca -ha sido campeón de Euskadi en siete ocasiones- y a partir de ahí comenzó a realizar montajes contemporáneos partiendo de una raíz tradicional. Con su compañía de danzas Kukai ha obtenido este año tres premios Max al mejor vestuario, mejor elenco y mejor espectáculo por 'Oskara'. Acaba de volver de Costa Rica, donde ha presentado una de sus obras, y se prepara para disfrutar de unos días de vacaciones. No descarta dar unos pasos al ritmo de 'Despacito'.

- ¿Se nota el idioma en la forma de bailar?

- Indudablemente. Cuando andamos, cuando saltamos o bailamos, en cualquier cosa que haga un ser humano se nota lo que es.

- ¿Ha bailado alguna vez sevillanas?

- He trabajado con gente del flamenco y las sevillanas, pero no las he bailado.

- ¿Y tangos?

- Sí.

- ¿Se le da bien?

- No, pero lo bailo por placer. Muchas veces la danza no se tiene que juzgar por lo bien o mal que lo hagas, sino como una herramienta de disfrute. El tango no se me da bien porque no lo he trabajado nunca, pero lo disfruto.

-¿Qué ve cuando baila ante un espejo?

- Normalmente ves más los fallos y vas más a las correcciones.

- Con tanto ensayo, ¿no hay peligro de que se entierre el instinto?

- La clave está en incorporar el instinto a esas nuevas coreografías. Una coreografía no consta solamente de la unión de pasos y movimientos, sino de eso que cada intérprete incorpora. Siempre hay que dejar un hueco no solo a lo técnico, sino también a lo emocional.

- ¿Y también al placer de bailar?

- Por supuesto. Para que alguien que te esté viendo disfrute, tú también tienes que disfrutar.

- ¿El público forma parte de la coreografía?

- Acabamos de estrenar el espectáculo 'Topa', una pieza superalegre de calle, y la gente termina bailando.

- ¿Cuando camina por la calle y se despista, da pasos de baile?

- Hay veces que andas con la cabeza puesta en un ensayo, una creación o un espectáculo, y de repente te das cuenta de que vas caminando y te marcas un paso, o estás en un asiento y estás marcando cositas. Eso sí que suele pasar.

- ¿No le mira raro la gente?

- Seguramente sí, pero intento que esas cosas sucedan cuando no tengo nadie alrededor.

- ¿Hay alguna coreografía en un grupo de turistas detrás de un guía con un paraguas levantado?

- Hay una coreografía en todo en la vida.

- ¿Le pondría algún nombre a la de los turistas?

- Sí, manada.

- ¿El baile de la manada?

- Eso es.

- ¿Este verano va a bailar 'Despacito'?

- No me lo planteo, pero seguramente alguna caerá.

«No soy de discotecas»

- ¿Va a tener vacaciones?

- En agosto paro tres semanas y me iré fuera con mi familia. Pronto son las fiestas de mi pueblo, Rentería; este año las tenemos libres después de mucho tiempo y espero disfrutarlas un poco.

- ¿Se le da bien bailar a lo agarrado en la plaza del pueblo?

- La verdad es que, según voy cumpliendo años, cada vez disfruto más bailando a lo agarrado. Debe de ser cuestión de la edad o del peso y el aplomo que toma uno con los años.

- La gente hará cola para bailar con usted.

- No creo.

- ¿Ha ido a muchas discotecas?

- No soy de discotecas.

- ¿Cuando va, qué canción es la que borda?

- No recuerdo. He ido pocas veces y seguramente he aparecido en ese momento en el que te dan bastante igual las cosas.

- ¿No es de los que abren corro a su alrededor cuando baila?

- Para nada, soy muy tímido y muy discreto.

- ¿Y no le importa que le vean bailar en el escenario?

- El escenario te da una protección. Al final no eres tú, sino que estás jugando un rol. En ese momento estás protegido por un entorno de oscuridad y luces, hay una barrera que al final te permite explayarte. Es mucho más fácil que cuando eres tú mismo y estás desnudo ante la vida. Esto es algo que les pasa a muchos bailarines y actores.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos