El cuento del ciervo

El cuento del ciervo

El niño relatará más tarde su versión de la historia, cuando el enorme ciervo sacó su cornamenta del agua para ayudarle en el último segundo. Contará a sus amigos que se agarró con fuerza a ella y que el animal lo elevó sobre las aguas y volando lo depositó a salvo en la orilla. Ese chico que parece arrastrado por el río crecido por culpa de las inundaciones que sufre Manila solo está jugando, aprovechando la fuerte corriente para dejarse llevar y luego nadar contra ella bajo un puente de la capital filipina, acompañado de un grupo de amigos que no salen en la foto. Acostumbrados a lidiar con la vida, que se lo pone difícil, aprovechan incluso las calamidades para exprimir algo de diversión. Suelen jugar así, en ese mismo punto, cada año, cuando el monzón irrumpe de forma torrencial en aquel rincón del planeta. Buena parte de Filipinas se encuentra afectada por las fuertes lluvias traídas por elementos atmosféricos con nombres temibles, como la tormenta tropical 'Maliksi', que en días anteriores se cobró la vida de al menos dos personas, una de ellas un niño que apareció ahogado bajo otro puente en otra zona del país, Antipolo City. Llevaba camiseta amarilla. La vida sigue para el chico de la foto. Y la vida es juego.

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