Coca-Cola se gradúa en Japón

Un robot expendedor de Coca-Cola en Tokio. :: ap/
Un robot expendedor de Coca-Cola en Tokio. :: ap

La multinacional americana lanza su primera bebida con alcohol. Se llama Chu-Hi y tiene la graduación de una cerveza

A. CORBILLÓN

El mercado de bebidas japonés es uno de los más adictos del mundo a las colas. También el más dinámico. Sólo en 2017, Coca-Cola, la más famosa de las gaseosas, lanzó cien productos nuevos. Pero la competencia en el imperio del Sol naciente es despiadada y la marca americana con sede en Georgia ha dado un paso que rompe con 130 años de tradición.

En Japón, paraíso de los rituales, la firma de bebidas abre esta año la puerta al alcohol. Aquí estamos acostumbrados a usar el popular refresco para hacer combinados con ron, whisky, ginebra... Pero los nipones podrán saltarse el protocolo de escanciar y mezclar; les bastará con abrir una lata de la nueva bebida destilada llamada Chu-Hi. Su etiquetado aclara que contiene un líquido tratado llamado shõchu, al que se añadirá agua con gas y algunos aromatizantes. Tendrá un porcentaje de alcohol en los límites de una cerveza (entre 3º y 8º grados). El resto, agua carbonatada y saborizantes.

«La experimentación es aquí casi como un ritual diario. Y es un ejemplo de cómo seguimos explorando oportunidades», resumió el director general de Coca-Cola Japón, Jorge Garuño, un directivo mexicano que ocupó antes la gestión de 'la chispa de la vida' en toda la Península Ibérica. Garuño reconoce en un comunicado que «es un experimento modesto». También pone en duda que se vaya a extender a otras áreas del mundo, y lo atribuye a que la cultura de consumo japonesa «sigue siendo única y especial, por lo que muchos productos que nacen aquí permanecerán aquí».

Prueba de esta efervescencia es que, junto a la novedad de la graduación en alcohol de su Coca-Cola, el archipiélago estrenará este año varios tipos de 'coca' con té (verde y con distintas texturas), así como el espumoso The Tansan, con una carbonatación más potente. Y el pasado año lanzaron una versión con fibra adicional dirigida a los ancianos del país más envejecido del mundo.

Lo que no está tan claro es que sea el país que estrene la Coca-Cola con alcohol. En 2012, un estudio de varios científicos franceses publicado por el Instituto Nacional de Consumo galo confirmó que las latas convencionales de la marca americana contenían trazas de alcohol. Estos expertos sometieron a una especie de test antidoping a 19 refrescos. De ellos, 10 dieron positivo, entre ellos la firma rojiblanca y su gran competidor, Pepsi. Eso sí, los laboratorios reconocieron que la cantidad era ínfima, casi inapreciable: 0,001% de graduación. Es decir, 10 miligramos por litro. Tras la sorpresa inicial, el entonces director científico de Coca-Cola Francia, Michel Pepin, reconoció que «es posible que aparezcan huellas de alcohol en el proceso de fabricación de la bebida, acorde con la fórmula secreta».

Porque lo que no va a cambiar con el nuevo destilado alcohólico nipón es la liturgia de receta 'top secret' que pervive desde que este refresco, el más consumido del mundo, viera la luz hace 130 años.

¿Qué lleva? La nueva Coca-Cola nipona incluye un destilado llamado shõchu, al que acompañan agua con gas y algunos aromatizantes. Su graduación será similar a la de una cerveza.

¿Por qué? El hipercompetitivo mercado de bebidas y refrescos japonés innova de forma continua y con gran agresividad. La firma norteamericana lanza cada año cien variantes nuevas.

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