La Rioja
Lady Gaga se lanzó sobre el estadio NRG de Houston después de hacer su aparición en el tejado. :: reuters
Lady Gaga se lanzó sobre el estadio NRG de Houston después de hacer su aparición en el tejado. :: reuters

Lady Gaga vuela sobre la polémica

  • No menciona a Trump pero deja caer referencias a la integración en el show más caro de la historia de la Super Bowl

Lady Gaga se encargó el domingo de recordarle al mundo por qué es una de las mayores estrellas que ha alumbrado el siglo XXI. Su show para el intermedio de la Super Bowl fue todo lo que el público espera de ella; un espectáculo extravagante, aparatoso y excesivo -el más caro de la historia del evento- en el que también hubo espacio para la reivindicación. La artista supo aprovechar 10 millones de euros de presupuesto para dejar boquiabiertos a los 72.000 espectadores que abarrotaban el estadio NRG de Houston, pero sobre todo a las decenas de millones que lo siguieron desde sus casas.

Consciente de estar ante una audiencia global y que conviene contentar a todas las sensibilidades, la neoyorquina optó por ofrecer espectáculo en lugar de polémica, aunque no dejó pasar la ocasión de mandar un recado al presidente de Estados Unidos durante el pico de mayor consumo televisivo del país. Si bien prefirió la sutileza al ataque directo. Sin mencionar el nombre de Donald Trump -que seguía el partido en su mansión de Palm Beach- logró trasladar su mensaje de igualdad e integración desde su impactante aparición en escena, sobre el tejado del estadio y rodeada por una nube de drones. Al intercalar la letra de 'God Bless America' -himno no oficial del país- con su contrapunto izquierdista, 'This Land is Your Land', del cantautor Woody Guthrie, hacía un llamamiento velado a la unidad ante el vicepresidente Mike Pence, que sí estaba en el estadio. Al fondo, los 300 drones de la compañía Intel se teñían de azul y rojo hasta acabar formando la enseña de barras y estrellas. «Una nación, ante Dios, con libertad y justicia para todos», recordaba la cantante, parafraseando el juramento a la bandera, antes de lanzarse al vacío.

Sucesión de 'hits'

Vestida con un body de pedrería creado especialmente para ella por Donatella Versace, Gaga se posó sobre una de las torres del escenario mientras sonaban los primeros acordes de 'Poker Face'. Aunque acaba de estrenar un disco de aire country titulado 'Joanne', la artista prefirió centrarse en la sucesión de 'hits' que cimentaron su status de estrella al comienzo de su carrera. Con el siguiente salto acrobático tocaba por fin tierra y volvía a dejar caer un mensaje de igualdad en la letra de su himno 'Born this way': «Da igual si eres negro, blanco, beige o mestizo, libanés u oriental, quiérete a ti mismo porque naciste así».

Después llegaron 'Telephone', esta vez sin dueto con Beyoncé -la esposa de Jay Z, que acaba de anunciar embarazo doble, ya tuvo su momento en 2013 y apareció como invitada el año pasado-, y 'Just Dance', su primer hit, en el que pasó de bailar y se puso a aporrear un keytar. La única concesión a su trabajo más reciente fue el baladón 'Million Reasons', interpretado al piano ante un estadio iluminado por antorchas que cambiaban de color. Fue el momento más emotivo de la noche, y Gaga lo remató con un cariñoso saludo a sus padres antes de mezclarse con el público para lanzar otro de sus sutiles dardos. Mientras abrazaba a una joven de rasgos latinos, repitió varias veces la última estrofa de la canción, que dice simplemente «quédate».

El espectáculo, de algo más de 13 minutos de duración, terminó con 'Bad Romance', el que sigue siendo su mayor éxito hasta la fecha. Enfundada en las clásicas hombreras deportivas, la cantante se despidió del escenario lanzándose de nuevo al vacío, esta vez a la caza de un balón de brillantina en el que se leía su nombre.

En su apoteósico regreso al trono del pop, Lady Gaga logró cosechar un aplauso unánime. Divas rivales como Katy Perry o Ariana Grande se rindieron a su actuación, que también fue comentada por la clase política. Hillary Clinton confesó en Twitter su admiración por la artista «y su mensaje para todos nosotros». Incluso la zarina Ivanka Trump también alabó su «increíble actuación». Su padre prefirió limitarse a comentar lo deportivo.

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