La Rioja

 La 'it girl' que quiere durar más que las demás

La 'it girl' que quiere durar más que las demás

Ser hija de quien es la obligaba a encadenarse, más pronto que tarde, al carrusel de la moda. Julia Restoin, heredera de Carine Roitfeld, una de las editoras de moda más poderosas del mundo desde que ayudó a Tom Ford a salvar a Gucci de una ruina segura, lleva una carrera impresionante. Ha metido el turbo y se ha convertido en una habitual de los 'front rows'. Pero no sólo se deja ver. Trabaja de modelo, fotógrafa, bloguera y como consultora en la firma Miu Miu de Prada. Habrá quien quiera restarle méritos y quien piense que no se podía esperar menos de alguien que creció junto a Karl Lagerfeld, Riccardo Tisci o el fotógrafo Mario Testino.

Julia ha callado todo tipo de bocas, aunque es verdad que inicialmente pensó en ser oceanógrafa. Le encanta la ciencia, pero desgraciadamente se le atragantaban la matemáticas y tuvo que olvidarse del estudio de los mares. Solo cuando empezó a escuchar a las bandas 'british' de los 90 -le atraían el punk y el grunge también para vestir- descubrió su interés por la moda.

En la Parsons School de Nueva York constató la influencia de su progenitora en el mundo de la moda. «Es la número 1. Ya de niña notaba que era más moderna y 'cool' que las demás». Madre de la pequeña Romy, de cuatro años, Julia, que recicla mucha ropa, es el 'puente' entre Carine y su hija. «Se parece a mi madre más que yo. Cruza las piernas como ella, le encanta el print animal y tiene ya su estilo», subraya emocionada la imagen de 'Black Orchid', uno de los perfumes de Tom Ford.

Julia ha patentado un estilo minimalista y sexy y como más a gusto se siente es vistiendo el clásico 'little black dress', un blazer y unos stilettos, como las mujeres que inspiraron las fotografías del genial Helmut Newton. De su madre siguió el mejor consejo de estilo: «Hay que vestirse para una misma, nunca para los demás o para el mundo de la moda». Es el mantra con el que se desenvuelve esta joven que nunca sale de casa sin perfumarse, que tiene ordenadísimos los armarios y a la que no le gusta nada que la sigan viendo como una 'it girl'. «Una 'it girl' es la chica del momento, pero el momento pasa y la gente se aburre. Yo prefiero no serlo y durar más».