La Rioja

Cazadores conversos

Cazadores conversos

Las apariencias a menudo engañan. Incluso en la sabana. Lo que a simple vista podrían parecer un par de guerreros masai comunicándose a través de sendos móviles para, por ejemplo, localizar a un león y abatirlo, y así salvaguardar el ganado o granjearse el respeto de su comunidad, no es tal. Se trata de dos trabajadores remunerados de la ONG 'Lion guardians' -guardianes de los leones- que siguen las huellas de una manada de hembras a través de unos aparato de geolocalización vía satélite al objeto de protegerlas. Se encuentran en la reserva de Selenkay, al sur de Kenia, un territorio de 3.800 kilómetros cuadrados en el que, hace una década, un grupo de estadounidenses puso en marcha un proyecto con el objetivo de convertir a estos expertos cazadores de leones en sus guardianas e impedir la desaparición del gran felino. Esta reconciliación entre los antaño fieros hombres de rojo y el rey de la fauna ha permitido que la población de estos enormes gatos se haya cuadruplicado entre 2007 y 2016. Ahora, cuando un ejemplar se cobra la vida de una vaca, los cazadores conversos se apresuran a sofocar la represalia. En tierra masai, matar un león ya no volverá a ser motivo de gloria.