La Rioja

Miradas de esperanza

Miradas de esperanza

Las miradas no engañan, sobre todo cuando vienen de un niño. El de la foto la tiene clavada en esa hada rubia y bondadosa que se hizo cargo de él desde que fue a parar a Alemania huyendo de las muchas calamidades que acosaban a su familia en su país de origen. Nadie sabe los horrores que han presenciado esos ojos infantiles hasta llegar a un lugar seguro: bombardeos, hambrunas, cadáveres flotando en el mar, palizas, extorsiones... Desde hace unos meses nos hemos acostumbrado a contemplar estampas de la cadena de penalidades que ahoga a los refugiados sin pararnos demasiado a reflexionar sobre lo que está pasando. Puede que si lo hiciésemos no podríamos volver a ponernos delante de un espejo.

Pero volvamos a la foto: mientras su hada madrina le ayuda a ponerse una de las prendas donadas por los alemanes, el chaval no retira los ojos de su rostro. Hay en su mirada una interrogación elemental que de una u otra forma nos atañe a todos: '¿Dejaréis que me quede o me abandonaréis de nuevo a mi suerte?'. Uno tiene la obligación de pensar que la esperanza que brilla en esa mirada no se merece otra decepción. Ninguna más.