La Rioja

«Dividía cifras por cinco números ya en párvulos»

Las «monjitas» del colegio de la localidad de Cubillos del Pan, a unos 10 kilómetros de Zamora, ya no están para revelar los primeros pasos académicos de la hija de un agricultor y juez de paz de la zona que ha acabado poniendo orden en la Cámara baja, en calidad de tercera autoridad del Estado. Por su parte, la alumna con más proyección que salió de aquel modesto edificio que hace unos meses se vino abajo no las ha olvidado. «Estaba Sor Perpetua», una mujer con infinita paciencia para lidiar con el escaso talento musical de la mayor de los hermanos Pastor. Y también Sor Evangelina, una «máquina de enseñar» que no tardó en retarla, con solo 5 años, a dividir cifras por cinco números, evoca Ana Pastor desde el mismo Congreso de los Diputados. «Yo siempre he sido más de deducir que de memorizar. Por eso se me daban tan bien las Matemáticas», explica.

Pese a descubrirse pronto como una malabarista de los números, la exministra de Sanidad y Fomento no perdería comba con la caligrafía -«tenía una tía maestra que los veranos me ponía a practicar con los cuadernos Rubio»-, ni menos aún con la literatura. Devoradora insaciable de libros, ya de cría se relamía con sus primeros chapuzones en solitario. En el podio de sus favoritos, 'Los viajes de Gulliver'. «Tuve la suerte de que mi abuelo materno formó una biblioteca estupenda, más por calidad que por cantidad. Tenía incluso una de las primeras ediciones del Quijote», presume, para reivindicar que «la cultura no solo está en las ciudades». Sin sospechar que se licenciaría en Medicina y, menos aún, que acabaría siendo el principal soporte de un presidente del Gobierno de España, la inscribieron en el Siervas de Jesús de Zamora; después, en un instituto, en el que debutaría, en COU, con matrícula de honor en Matemáticas.

Presidenta, le formulo la misma pregunta que a los demás. ¿Por qué somos número uno en Europa en fracaso escolar?

La clave del sistema educativo es la igualdad de oportunidades. Por eso, soy firme partidaria de mejorar un sistema de becas que allane el acceso a ellas, para que las personas sin medios puedan estudiar. También abogo por dar más importancia a las asignaturas troncales, y que tengan más peso en el currículo, y por un sistema de carrera profesional para los profesores. Es muy importante que ellos estén motivados.