El PIB turístico suma 8 años creciendo más que la media de la economía

Turistas en alguna zona  de la costa española. :: efe/
Turistas en alguna zona de la costa española. :: efe

La crisis de Cataluña restó 319 millones a la actividad del sector en 2017 y pone en «riesgo» el empleo, según la patronal Exceltur

D. VALERA MADRID.

La crisis potenció la importancia del sector turístico para la economía hasta convertirla en uno de sus principales motores. Algo que volvió a quedar reflejado en 2017, el enésimo año récord de llegadas -82 millones de viajeros internacionales, según el dato adelantado por el Gobierno, frente a los 75,3 millones- como en el gasto generado por esos viajeros (82.293 millones hasta noviembre). Unos datos que permitieron que el PIB turístico en España creciera el 4,4% el pasado curso, una cifra por encima del avance de la economía española en su conjunto (3,1%). Un comportamiento positivo que se repite. De hecho, es el octavo ejercicio consecutivo en el que la actividad turística se incrementa a un mayor ritmo que el PIB del conjunto de la economía, según los datos ofrecidos ayer por la patronal Exceltur.

En concreto, la actividad turística generó 134.000 millones el año pasado, lo que ya representa el 11,5% del PIB. Unos datos positivos que también se trasladan al empleo, donde el sector generó 77.501 nuevos puestos de trabajo. Además, los empresarios turísticos aumentaron sus ventas un 6,9% y su beneficio un 6,3%. Un buen comportamiento basado en el incremento del gasto medio por turista un 1,5%. Un alza que la patronal explicó por el «notable aumento» de los mercados emisores de más poder adquisitivo, como el caso de los turistas estadounidenses (15,6% más) o rusos (18,7%). Por su parte, la patronal también constató en su informe que el turismo nacional (que representa la mitad de los ingresos del sector) elevó los viajes al exterior el año pasado un 12,9% ante el «abaratamiento del transporte aéreo».

Sin embargo, el turismo tampoco es ajeno a la crisis de Cataluña. Una incertidumbre que se ha dejado notar en este sector hasta el punto de restar 319 millones a la actividad en el último trimestre del pasado curso, coincidiendo con el agravamiento del desafío independentista, según estimó la patronal. Sin este impacto el PIB turístico podría haber crecido tres décimas más hasta el 4,7%.

La tensión en Cataluña es uno de los pocos puntos negativos que vivió el sector el año pasado. Y es que esta comunidad autónoma, la principal receptora de turistas extranjeros, sufrió un freno en el crecimiento de la actividad turística al final del ejercicio. De hecho, antes del referéndum del 1-O crecía alrededor del 14% y los problemas del último trimestre provocaron que el avance anual en Cataluña se moderase hasta el 3%.

Una incertidumbre que también se refleja en la pérdida de confianza de los empresarios del sector en la comunidad, donde registran una tasa negativa del 23%. Una percepción pesimista que pone en riesgo el empleo del sector en la región. En este sentido, Exceltur calcula que pueda producirse una pérdida de puestos de trabajo del 1,8% en el sector hotelero en la primera parte de 2018.

En cualquier caso, Zoreda se mostró positivo de cara a la evolución del sector en 2018. De hecho, estimó que el PIB turístico se elevará un 3,3% este curso, una vez más «por encima de las previsiones de la economía en su conjunto», que se sitúan alrededor del 2,5%. Sin embargo, el vicepresidente de la patronal turística dejó claro que esta proyección está condicionada a que la situación en Cataluña «se reconduzca».

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