Dos tercios del fraude detectado en los seguros corresponde a los siniestros de automóviles

Las estafas a pequeña escala crecen el 31% en seis años por ocultar daños previos, presentar quejas desorbitadas o simular accidentes

J. M. CAMARERO MADRID.

La picaresca ideada por algunos asegurados para engañar a sus compañías disminuyó un 8% en 2017 al registrarse 166.000 casos, pero está calando entre los particulares, que actúan de forma fraudulenta ante las aseguradoras, frente a quienes lo solían hacer en mayor proporción antes de la crisis, las mafias. En cualquier tipo de trama, el de automóviles es el ramo en el que se concentra la mayor parte de fraudes, al representar un 63,6% de todas las estafas destapadas por el sector.

Al tratarse de la modalidad con mayor presencia entre los ciudadanos -existe la obligatoriedad de contratar pólizas por cada vehículo en funcionamiento-, el de automóviles es el seguro que mantiene su predominio a la hora de agrupar todo tipo de estafas. Muy por detrás, con un 29% del total, se encuentran los casos descubiertos en hogar, comercio, comunidades, pymes y responsabilidad civil. Otro 5,9% corresponde al fraude que se detecta en los ramos de vida, accidentes y salud. Y el 1% restante, en otras líneas de negocio, según el último informe de ICEA correspondiente al año pasado.

El estudio constata cómo hay un aumento de los intentos de engaños «no profesionales». Esto es, ciudadanos que, a modo particular, quieren despistar a sus compañías, aunque ICEA sostiene que sigue habiendo redes delictivas organizadas. En 2017, los casos detectados por importes inferiores a los 500 euros -los que suelen ser ajenos a las mafias- representaron un 38% del total, lo que supone un incremento del 31% con respecto a los del año 2011, cuando ese ratio se encontraba en el 29%. Como consecuencia de la crisis, «se ha producido un incremento de los intentos no profesionales de fraude», según señala el informe anual elaborado por ICEA.

El tipo de timo que se comete varía en función del seguro que se trate. Por ejemplo, en el caso de las pólizas automovilísticas, el más habitual son las reclamaciones desproporcionadas por parte de los afectados, una circunstancia que se da en el 38,5% de los casos. Por detrás se sitúan otras tramas como la ocultación de lesiones o daños preexistentes a un siniestro que se denuncia, un hecho que ocurre en el 19,5% de las ocasiones. En otras ramas del seguro, lo más frecuente es simular un siniestro -como en el hogar- u ocultar daños anteriores a la denuncia.

La industria del seguro calcula que suele recuperar unos 48 euros por cada euro que se dedica a investigar estos engaños.

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